En San Nicolás, la cantidad de vecinos que salen a comer por la noche mermó considerablemente. Así lo manifestaron algunos restauranteros consultados por EL NORTE, quienes estimaron una caída de al menos el 40% promedio.

De la Redacción de EL NORTE
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Salir a comer en San Nicolás dejó de ser un plan cotidiano. Ya sea con familia, amigos o pareja, el nicoleño redujo la cantidad de salidas nocturnas. Así lo manifestaron varios propietarios de restaurantes consultados por EL NORTE, quienes aseguraron ver una importante disminución.
Con algunas aclaraciones pertinentes, ya que hay zonas de la ciudad que se mueven más que otras, mucho antes de la llegada del frío, nuestra ciudad ya no tiene un gran caudal de gente deambulando por diversos restaurantes o bares como antes. Si bien no hay un único factor, sí es posible hablar del gasto que se debe realizar a la hora de cenar, que, a diferencia de la posibilidad del menú ejecutivo al mediodía, cenar es un 30% más caro.
“Es una realidad que tener un lugar en Plaza Mitre hace la diferencia. Pero no tanto como antes, tampoco con el cierre de dos lugares que contaban con muchos clientes”, manifestó uno de los responsables de un reconocido restaurante ubicado en dicho lugar.
“Acá podés ver cómo sobran mesas todas las noches, cuando hasta no hace mucho había que hacer fila. Hay que tener la salvedad de que se trata de un rubro muy dinámico y de los más golpeados con los aumentos de los servicios. Desde ya que tenés noches muy buenas, pero últimamente son más las malas”, agregó de inmediato.
La inclinación del vecino por salir a comer cayó considerablemente; entre muchas cuestiones que llevan a que esto suceda, los precios podrían ser un determinante. Según el balance realizado por diferentes propietarios o responsables de restaurantes, la caída ronda el 40%.
“Opino que también es la forma de ser de los nicoleños. Se acostumbraron a que todo cierra temprano y capaz que a las doce de la noche ya no tenés gente. Nosotros en particular teníamos una expectativa que no se superó, y notamos que, si bien la cantidad de facturación por mes viene siendo estable, hay varias noches que hay muy pocas mesas ocupadas”, aseveró otro responsable, pero de un restorán de calle Pellegrini.
“Otra cosa que se ve mucho es que no se estila ir por un postre o un trago después de comer. La gente que va a comer, cena y se va. Los que van a tomar algo, toman dos tragos y se van. Nos ha pasado ver gente irse toda junta pensando que ya cerrábamos, cuando los cierres de los lugares gastronómicos son hasta que el comensal quiera”, añadió.
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Ticket promedio
Si vamos a los precios, una sola persona por noche podría llegar a gastar $25.000. Desde ya que depende del tipo de comida, el vino y si se pide postre. Entre $20.000 y $25.000 es el promedio que existe hoy en la noche nicoleña. Por lo tanto, una familia de cuatro personas gastaría entre $80.000 y $100.000.
Antes, era común que una familia decidiese dejar un día a la semana para salir a comer, pero con estos precios, la realidad cambia. Dejar unos $400.000 al mes solo en salir a comer no está dentro de las posibilidades de muchos vecinos.
Viandas
Las viandas empresariales se volvieron importantísimas para el mercado local. Muchos restaurantes cuentan con este servicio, al cual debieron inclinarse para poder compensar la falta de clientes recurrentes.
Con esta propuesta, muchos locales logran mantenerse de pie y con la misma cantidad de empleados. Ofrecen una carta más reducida, beneficiándose así con la compra de la materia prima, mientras que, quienes reciben las viandas, tiene una comida asegurada y por lo general es con bebida y postre.

