A 30 años de la muerte de Menem Junior: accidente, conspiración y un misterio que persiste

El accidente que le costó la vida a Carlos Menem Jr. sigue envuelto en dudas. A 30 años, el misterio y las teorías aún persisten.

accidente Menem

El 15 de marzo de 1995, Carlos Menem Junior, de 26 años, piloteaba un helicóptero Jet Rangers 302 B3 sobre la Ruta 9, a la altura de Ramallo. La aeronave, propiedad de su tío Emir Yoma, volaba a baja altura cuando se enredó con cables de alta tensión.

A las 11:44 el helicóptero cayó de punta sobre un maizal y rebotó dos veces contra el suelo, a unos 70 metros de la Ruta 9, en la localidad de Ramallo. El sistema de seguridad para cortar cables no fue accionado. En la aeronave también viajaba su amigo Silvio Oltra, un reconocido corredor de autos, quien murió en el acto por el impacto.

Los equipos de rescate llegaron rápidamente al lugar. Bomberos y policía encontraron el cuerpo sin vida de Oltra y trasladaron a Menem Junior al Hospital de San Nicolás, al que ingresó en estado de Coma grado 3. Los médicos intentaron reanimarlo durante varias horas, en las que sobrevivió a dos paros cardíacos, bajo la supervisión permanente del jefe de terapia intensiva Marcelo Barrangú y del director Ismael Passaglia, pero falleció a las 14:50.

Las pericias del accidente fueron realizadas por la empresa Bell y la Fuerza Aérea. Los informes determinaron que la tragedia ocurrió por maniobras negligentes. Algunas versiones indicaban que Menem Junior sobrevolaba la zona a tan solo 15 metros de altura, improvisando un juego peligroso entre las torres del cableado eléctrico.

El accidente conmocionó al país, que aún transitaba la crisis social derivada de los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994. Para el expresidente Carlos Menem, la muerte de su hijo representó el golpe más duro de su vida.

Las teorías

Diversas teorías conspirativas circularon en torno al hecho. La versión oficial indicó que se trató de un accidente aéreo, pero su madre, Zulema Yoma, nunca aceptó esa explicación. Desde el primer momento, aseguró que su hijo había sido asesinado.

“A Carlitos lo mataron y Menem sabe por qué y quién fue”, la expareja del expresidente Carlos Menem se convirtió en la principal impulsora de la investigación. Sostuvo que su hijo le había confesado que lo seguían y que el entorno de su padre le generaba desconfianza. Para ella, Carlitos había descubierto algo que no debía saber y eso lo había convertido en blanco de un atentado.

El contexto político y social de la Argentina de los años ’90 reforzó sus sospechas. El país había sido escenario de dos atentados terroristas: el de la Embajada de Israel en 1992 y el de la AMIA en 1994. Algunas teorías sugerían que la muerte de Menem Junior podía estar vinculada con esos hechos. Otras, en cambio, apuntaban a una venganza relacionada con el negocio de la venta de armas.

Zulema, respaldada por sus abogados, sostuvo de manera firme que su hijo había sido asesinado. En su momento, aseguró que un agente de inteligencia, de apellido Cortese, le permitió escuchar una grabación en la que su hijo alertaba a sus custodios sobre un ataque. La supuesta grabación nunca apareció ni se registraron comunicaciones que la confirmaran. Además, en una entrevista con el periodista Hugo Alconada Mon, afirmó que el propio Menem le había dicho: “Mi hijo tenía un tiro en la frente”, sugiriendo la posible participación de francotiradores que lo seguían desde la ruta.

accidente Menem

El peritaje de Gendarmería Nacional, realizado en 1997, detectó dieciocho impactos de proyectiles en los restos del helicóptero. Sin embargo, la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil descartó que se tratara de disparos y atribuyó las deformaciones a la caída. La falta de pruebas concluyentes permitió que la justicia mantuviera la carátula de accidente.

El expediente judicial transitó por las manos de tres jueces. El magistrado Carlos Villafuerte Ruzo, quien llevó la causa hasta su cierre en 1998, se mantuvo firme en su postura de que no existían pruebas de un atentado. Sin embargo, Zulema Yoma continuó su lucha legal. Con el tiempo, incluso logró que el expresidente Menem modificara su versión y declarara que su hijo pudo haber sido víctima de un ataque.

En 2010, la Corte Internacional de Derechos Humanos habilitó la reapertura de la causa. Cuatro años después, Menem sostuvo que Hezbollah pudo haber estado detrás del hecho, aunque no presentó pruebas concretas. En 2017, la exhumación del cuerpo confirmó que los restos eran los de Menem Junior y descartó la teoría de que la tumba había sido profanada.

Por su parte, la familia de Silvio Oltra, el piloto que viajaba con Menem Junior, siempre sostuvo que la caída del helicóptero fue un accidente. La exesposa de Oltra, Elena Fortabat, aseguró que fue amenazada cuando inició un juicio contra la sucesión de Menem Junior. Según relató, decidió abandonar la demanda luego de recibir intimidaciones y llamadas que mencionaban el paradero de su hija.

A lo largo de los años, trece testigos vinculados a la causa murieron en circunstancias sospechosas. Para Zulema, esto reforzó su convicción de que se trató de un asesinato. “Soy una madre que va a morir sin saber la verdad”, repitió incansablemente. Tres décadas después, su lucha sigue latente, mientras el misterio en torno a la muerte de su hijo persiste en la memoria colectiva.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -