Casi once horas de negociación no alcanzaron para que los empresarios de los sectores siderúrgico y metalmecánico aceptaran las exigencias salariales de la Unión Obrera Metalúrgica. Pasadas las 22:30, el gremio se levantó de la mesa y comunicó que entra en vigencia la huelga que paralizará las plantas de todo el país durante este jueves y viernes. La medida de fuerza podría extenderse otros tres días de la semana próxima. El plan de lucha del sindicato que conducen Abel Furlán y Naldo Brunelli tiene alto impacto en san Nicolás y la región.

De la redacción de EL NORTE
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Finalmente, la maratónica audiencia que celebró la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y las cámaras empresariales de los sectores siderúrgico y metalmecánico culminó sin llegar a un acuerdo, con lo cual a partir de las 00 entra en vigencia una huelga nacional de 48 horas que paralizará las plantas de Ternium, Acindar, y todas las pymes de la industria metalmecánica.
A las 22:30, y al cabo de casi once horas de audiencia en el Ministerio de Trabajo, el gremio dio por cerradas las negociaciones ante la negativa de los empresarios a aceptar las exigencias salariales en el marco de la discusión paritaria.
La UOM, que ya había llevado a cabo un paro este martes, tiene oficializado una batería de medidas de fuerza que se extenderán durante la próxima semana. Sólo un acuerdo, por el momento poco probable, podrá desactivar el paro de 72 horas previsto para el miércoles 26, jueves 27 y viernes 28 de julio.
El diálogo entre ambas partes podría ingresar en un punto muerto. El reclamo de aumento salarial del 10% retroactivo al 1° de julio y del 30% para el trimestre julio-agosto-septiembre, sumado al bono extraordinario de $60.000 por el Día del Metalúrgico, es rechazado por las cámaras, que sostienen que el gremio tiene una posición inflexible..
La respuesta de las empresas, de momento, implica la aceptación de un aumento del 30%, pero no acumulativo, con otro cronograma de cuotas, sin el bono y sin la inclusión del plus de 30% para zonas desfavorables, una oferta que rechazan desde la UOM.
Respecto al bono de $60.000, que rechazan las grandes cámaras, desde las pequeñas y medianas empresas también hay reparos, porque implicaría “desembolsarlo todo en un saque”, lo que para las pymes “es muy oneroso, porque sería como un aguinaldo más”. Por eso, propusieron pagarlo en dos o tres cuotas, una oferta que la UOM rechazó.

