Causa Ramírez: una convocatoria para defender lo indefendible

MUERTES DE CARMEN MONTES Y MIGUEL ARROYO

Mientras se aguarda la decisión del juez de Garantías sobre el pedido del fiscal de elevar la causa a juicio, en redes sociales se convoca a una movilización para pedir el sobreseimiento de Jeremías Ramírez, el joven que al volante de una Amarok chocó a casi 120 km/h contra el Ford Fiesta en el que circulaban Carmen Montes y Miguel Arroyo, víctimas fatales de un episodio que conmovió a la sociedad e interpela a los responsables de hacer justicia.

De la redacción de EL NORTE
redacció[email protected]

Por redes sociales, desde la semana pasada circula una convocatoria a movilizar el próximo sábado a plaza Mitre pidiendo el sobreseimiento penal de Jeremías Ramírez, el joven que –al volante de una camioneta Amarok– impactó en Savio y Terrasson contra el vehículo en el que circulaban Carmen Montes y Miguel Arroyo, en la madrugada del 5 de febrero de este año. Producto del brutal impacto, Montes falleció en el acto y Arroyo un mes después, en el hospital, sin salir nunca del estado de coma e inconsciencia.

«Jeremías no violó ninguna ley de tránsito», expresa el texto de invitación a movilizarse. «Jeremías no generó el nexo causal», se agrega. Sobre ambas afirmaciones hay algo para decir. En primer lugar, Ramírez sí violó la ley de tránsito que establece que un vehículo no puede circular a más de 60 km/h en una avenida (ver Módulo 6 –Velocidades permitidas– Curso de Seguridad Vial San Nicolás). De acuerdo a la pericia accidentológica oficial que fuera incorporada a la causa, Ramírez conducía a 118 km/h, es decir, casi el doble del límite permitido. Según la pericia de parte presentada por la defensa de Ramírez, la Amarok transitaba a 71 km/h y terminó impactando contra el Ford Fiesta a 54 km/h. En este punto, no debe tenerse en cuenta la velocidad al momento del impacto, sino la de circulación.

Pero, aún más grave, la Justicia determinó que el video presentado por la familia Ramírez había sido adulterado. Se truchó, para ponerlo en términos más criollos. Un hecho gravísimo, que debiera ser parte de una investigación paralela a la causa madre.

Sospechoso tecnicismo

El segundo enunciado de la convocatoria a movilizarse por el sobreseimiento de Ramírez, tal como se escribió más arriba, afirma: «Jeremías no generó el nexo causal». No hay que ser un lector avezado para inferir que el enunciado –muy técnico– está redactado por un abogado. Pero veamos. El nexo causal es el enlace entre un hecho culposo y el daño causado. En otras palabras, el vínculo entre la conducta y el daño. Ahora bien, ¿conducir por una avenida a casi 120 km/h (tal como determinara la pericia oficial) no es una conducta que podría suponer una potencial amenaza contra terceros? El desenlace fatal responde –por sí mismo– esa pregunta.

En el caso de la muerte de Carmen Montes, el nexo causal es muy claro: la mujer murió por el fortísimo impacto de la Amarok. Pero también es claro el nexo causal en el fallecimiento de Arroyo, quien producto del brutal golpe sufrió un traumatismo de cráneo severo que lo dejó en estado crítico, en coma, sin volver a despertar. Para la defensa de Ramírez, Arroyo no murió por el impacto de la colisión, sino por una infección. Si bien el informe de autopsia sostiene que la causa de la muerte de Arroyo fue una cándida (infección por hongos), Arroyo no hubiese muerto por una infección de no haber sido impactado por un vehículo de 3000 kg, a casi 120 km/h, dejándolo en estado de coma irreversible, que con el correr de las horas se fue agravando por la condición de estar intubado y sometido a tratamiento farmacológico intensivo.

La carátula, punto clave

El fiscal Martín Mariezcurrena, con todos los elementos surgidos de la investigación, presentó en diciembre pasado el pedido de elevación a juicio contra Ramírez, bajo la imputación del delito de doble homicidio culposo agravado. El fiscal lo hace responsable del hecho por violar la norma de tránsito. Mariezcurrena, asimismo, no hizo lugar al pedido de la defensa de Arroyo de que Ramírez sea juzgado como autor de un doble homicidio doloso.

El juez de Garantías Ricardo Prati aún no resolvió el pedido de elevar la causa a juicio, aunque se estima que es inminente que se expida sobre el asunto. Tan inminente que la convocatoria a defender a Ramírez se puede leer como un mecanismo de presión, afirman allegados a la causa, para que Prati desestime el pedido de sentar a Ramírez en el banquillo. Esa posibilidad, por cierto, supone que el dolor eterno de dos familias no encuentre un mínimo de reparación. Pero, además, representaría una profunda lesión a la credibilidad de la Justicia.

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