El Gobierno de Tierra del Fuego aseguró que no existe riesgo para domicilios por el importante incendio forestal que afectaba unas nueve mil hectáreas de la zona central de la provincia, después que autoridades realizaran este domingo un sobrevuelo por las áreas afectadas.

Las llamas afectaban principalmente la reserva “Corazón de la Isla”, en la zona que rodea la localidad de Tolhuin, y era combatido con decenas de brigadistas, además de tres aviones y y dos helicópteros hidrantes, que habían arrojado unos 150 mil litros de agua.
El espacio afectado ascendía este domingo a más de 9.000 hectáreas, según la ministra de Producción y Ambiente del gobierno fueguino, Sonia Castiglione.
“En el sector de La Rinconada, zona estancia Los Cerros y Estancia La Carmen ninguna vivienda está comprometida”, expresó el gobierno en las últimas horas, tras el sobrevuelo del que también participaron funcionarios del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
En el sobrevuelo estuvo la ministra de Producción y Ambiente, Sonia Castiglione; el secretario de Protección Civil, Daniel Facio; el director Provincial de Manejo del Fuego, Pablo Paredes; la coordinadora del Servicio Nacional de Manejo del Fuego regional Patagonia; Carolina Juárez; y autoridades de la Dirección Provincial de Vialidad.
Tras la información recabada, los esfuerzos se concentraban en dos sectores en particular: Isla Guanaco y el sector aledaño a la zona Estancia Los Cerros.
De acuerdo con el informe, en Isla Guanaco se completaban trabajos para aventar el riesgo en dos viviendas, mientras que el fuego se encontraba a un kilómetro y medio de Estancia del Carmen.
En el caso de Isla Guanaco hay dos viviendas que se están asegurando para que no tengan riesgo, por ello se definió abocar trabajos específicos. A su vez, en Estancia La Carmen, a la fecha está aproximadamente a un kilómetro y medio, pasando con dirección suroeste.
El secretario de Protección Civil, Daniel Facio, indicó sobre Estancia Los Cerros que “las viviendas no están comprometidas y al momento no se sufrió la pérdida de ninguna estructura y se continúan las acciones en base a la prioridad de preservar la vida; cuidar los bienes y mitigar el impacto del incendio”.
Asimismo, informó que se definió que “los bomberos que están afectados a la línea del incendio forestal realicen presencia preventiva en el sector de las viviendas. De la zona Estancia Los Cerros están en línea recta a unos dos kilómetros y a 500 metros de la línea de vivienda, pero la dirección del viento hace que la cabeza del incendio vaya alejándose del sector habitado”.
En el barrio La Rinconada se registraba un foco secundario de unos 600 metros de frente en uno de sus límites sur y unas 60 personas trabajaron en el lugar.
“Si o si intencional”.
Diego Almaraz, uno de los bomberos voluntarios de Río Grande que trabaja en el incendio forestal, consideró que “si o si es intencional”.
“Hablando de intencional, las posibilidades van desde prenderlo fuego a propósito o un asado mal apagado”, expresó en diálogo con NA.
Un factor clave para la propagación del fuego fue el clima, ya que hubo en los últimos días ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora: “A veces los cortafuegos ayudan, pero el viento hace que el fuego vaya por arriba o por abajo, es decir a través de las raíces de los árboles”.
Almaraz señaló que no hubo personas lesionadas entre los brigadistas, aunque describió una situación tensa: “Tuvimos una situación de riesgo donde varios bomberos fueron atrapados y sufrieron un momento de tensión. Pero fue más que nada un susto y pudieron salir por sus propios medios”, contó.
Iván Uriona vive en Río Grande, pero como tantas otras personas decidió ir a ayudar como voluntario.
“Fui este último miércoles para La Rinconada, que es un barrio de una de las cercanías del Lago Yehuin. Ahí unos conocidos tienen cabañas e intenté dar una mano”, comenzó.
Y agregó: “Cuando llegamos ahí buscamos al presidente de La Rinconada, donde están haciendo el cortafuego que tiene que ser de unos 20 o 25 metros”.
“Al otro día a la mañana arrancamos con dos personas para la zona donde estaba uno de los focos. Llegamos a uno de los puntos tipo 10 de la mañana y buscamos dónde estaban los focos más antiguos”, siguió, y añadió: “Había parte de la calle con árboles prendidos fuego de ambos lados. Caminamos con el bosque incendiado y escuchamos cómo caían árboles”.
La situación en la zona era muy extrema, ya que “en un momento me dijeron que me tenía que ir por la posibilidad de que el foco 1 bloqueara el lugar por el que ingresamos, pero pudimos cortar unos cinco árboles para colaborar con los cortafuegos”.

