La inteligencia artificial redefine el empleo en tecnología

NewsITe
A medida que la inteligencia artificial (IA) avanza y gana presencia en todos los sectores productivos, las empresas argentinas y globales se ven obligadas a rediseñar sus estrategias de talento. Un reciente informe de la consultora Randstad revela que el 86% de las organizaciones está ampliando sus equipos de tecnología para no quedar rezagada frente a la automatización y a la necesidad de nuevos perfiles profesionales.
El estudio muestra que, en el último año, las búsquedas laborales para puestos de Tecnología de la Información (TI) de nivel inicial que requieren habilidades vinculadas a IA se multiplicaron. Sin embargo, las compañías encuentran serias dificultades para hallar candidatos que combinen capacidades técnicas con competencias humanas clave, como la coordinación de equipos, la comunicación efectiva y la gestión de riesgos.
Para enfrentar este escenario, las firmas están aplicando un enfoque mixto de incorporación de talento. Por un lado, salen al mercado en busca de nuevos profesionales que ya cuenten con las competencias necesarias en IA y datos. Por otro, invierten en la capacitación de sus planteles actuales y, en paralelo, recurren a la contratación de especialistas externos, a través de modelos flexibles como el trabajo freelance, la consultoría o proyectos por tiempo determinado.
Competencia creciente por perfiles de IA
La demanda de habilidades en inteligencia artificial se disparó en el último año y las búsquedas que exigen conocimientos específicos en la materia se quintuplicaron. Este fenómeno genera una competencia cada vez más intensa entre empresas tradicionales de tecnología y compañías de sectores no tecnológicos, que también necesitan sumar talento en TI para avanzar en sus procesos de transformación digital.
El informe de Randstad señala que, en banca y finanzas, los ingenieros de software llegan a percibir salarios un 13% superiores a los de sus pares en firmas tecnológicas. En el sector salud y en ciencias de la vida, la brecha salarial llega al 17%. Con estas condiciones, actividades que históricamente no se asociaban a la industria tech se vuelven polos atractivos para desarrolladores, especialistas en datos y profesionales de IA.
Como consecuencia, la contratación de expertos en tecnología se acelera también fuera del núcleo del sector tecnológico: el 55% de las organizaciones no tecnológicas está absorbiendo talento que quedó disponible tras los despidos registrados en grandes compañías de software y servicios digitales en los últimos años.
“Un modelo único de contratación no es suficiente para cerrar la brecha de habilidades y la escasez de talento”, advirtieron desde Randstad, al destacar la expansión de esquemas que combinan dotación interna, personal tercerizado, consultores, freelancers y proveedores estratégicos.
Habilidades humanas y brecha de género en la IA
Con la automatización de tareas rutinarias a cargo de la IA, el desafío principal pasa a ser la búsqueda de personas capaces de coordinar, supervisar y gestionar estas tecnologías. Según el informe, el 61% de los empleadores considera más difícil encontrar talento con habilidades humanas —como pensamiento crítico, comunicación y liderazgo— que profesionales con conocimientos exclusivamente técnicos.
Al mismo tiempo, el avance de la inteligencia artificial pone en evidencia la necesidad de reducir las brechas de género en los perfiles tecnológicos. Hoy las mujeres representan apenas el 31% de los profesionales con habilidades emergentes en IA, un porcentaje incluso menor que el 36% que registran en competencias tecnológicas ya consolidadas.
Las diferencias se acentúan entre las generaciones más jóvenes. Entre las mujeres de la generación Z, su presencia alcanza el 37% dentro de los perfiles con habilidades tecnológicas tradicionales, pero cae al 32% cuando se trata de capacidades emergentes en IA. Para especialistas en empleo, este desequilibrio obliga a diseñar políticas activas de inclusión y formación específicas para mujeres y diversidades, con el objetivo de evitar que la revolución de la inteligencia artificial profundice desigualdades existentes en el mercado laboral.
En este contexto, los analistas coinciden en que las organizaciones que mejor logren combinar inversión tecnológica, desarrollo de habilidades humanas y diversidad de talento serán las que tengan mayores ventajas competitivas en la nueva economía impulsada por la IA.

