La iniciativa de Hechos busca extender a toda la provincia las medidas que ya se aplican en San Nicolás contra los escapes antirreglamentarios. Prevé multas, inhabilitación para conducir y la compactación de vehículos en los casos más graves, aunque su tratamiento depende del acuerdo entre los jefes de bloque.

El proyecto que busca endurecer las sanciones por circular con escapes libres o adulterados y contempla la compactación de los vehículos en los casos más graves llega este jueves a una instancia decisiva en el Senado bonaerense. Los jefes de bloque deberán habilitar su tratamiento para que pueda votarse durante la sesión.
La iniciativa impulsada en la Cámara alta por la senadora de Hechos María Emilia Subiza obtuvo el 22 de septiembre un dictamen unánime de la comisión de Ambiente y Desarrollo Sostenible. La propuesta apunta a combatir la contaminación sonora y dar respuesta a los reclamos de vecinos afectados por los ruidos molestos.
El diputado provincial Manuel Passaglia reclamó ayer que las distintas bancadas acompañen el proyecto. “El tema de las motos con caño de escape libre no da para más y la solución no puede ser que los vecinos salgan a tirar tiros”, expresó.
“Nuestro proyecto ya pasó por una comisión y se aprobó por unanimidad. Por eso decidimos pedir que se vote directamente en la sesión de este jueves”, señaló. También aclaró que restaba un paso: que los jefes de bloque aceptaran su tratamiento en la reunión parlamentaria prevista para hoy.
Passaglia manifestó su expectativa de conseguir el respaldo de todos los espacios. “Es el deseo de la gran mayoría de vecinos de la provincia de Buenos Aires que quieren terminar con este flagelo así como nosotros lo hicimos en San Nicolás”, sostuvo.
Multas, secuestro y compactación
La propuesta alcanza tanto a motos como a autos con escapes no autorizados, adulterados o sin el silenciador reglamentario. Además de sancionar a los conductores, incorpora prohibiciones sobre la fabricación, comercialización, distribución e instalación de esos dispositivos para su uso en la vía pública.
Para los conductores, el proyecto contempla multas de entre 300 y 1.000 unidades fijas e inhabilitación para conducir de tres meses a un año. También prevé el secuestro preventivo del vehículo y del escape ilegal, junto con la retención de la licencia.
En los casos de mayor gravedad, el juez administrativo podrá ordenar la compactación del vehículo, incluso sin reincidencia previa. Entre las circunstancias contempladas figuran la circulación con escapes adulterados en zonas densamente pobladas, cerca de escuelas y hospitales o en eventos públicos.
Las sanciones también alcanzan a quienes fabriquen, vendan o instalen escapes no homologados. Para esos infractores se establecen multas de entre 1.500 y 5.000 unidades fijas, el decomiso de los dispositivos y la clausura preventiva o temporaria del establecimiento, que podrá ser definitiva ante una reincidencia grave.
El texto incluye un registro provincial de comercios y talleres habilitados para escapes de competición, con el objetivo de fiscalizar el destino de esos componentes. Asimismo, garantiza el derecho a presentar un descargo, obtener una resolución fundada y solicitar su revisión administrativa y judicial.
La experiencia de San Nicolás
Subiza presentó la experiencia nicoleña como antecedente de la propuesta provincial. “En San Nicolás se avanzó porque hubo voluntad política y se trabajó de manera mancomunada con las fuerzas de Seguridad y con la Justicia”, sostuvo.
La legisladora, que preside la comisión de Ambiente del Senado, señaló que los ruidos afectan el descanso de miles de familias y remarcó su impacto sobre adultos mayores y niños con trastorno del espectro autista.
La iniciativa invita a los municipios bonaerenses a adherir y dictar normas complementarias dentro de sus competencias. Busca ampliar las herramientas de intervención frente a una problemática que genera quejas recurrentes, especialmente durante la noche y en zonas residenciales.

