Un enólogo de 51 años falleció en Mendoza luego de someterse a tres intervenciones quirúrgicas. Sus familiares denunciaron una presunta mala praxis y la Justicia investiga al cirujano que lo operó, aunque todavía no fue imputado.

La Justicia de Mendoza investiga la muerte de Maximiliano Bizzotto, un enólogo de 51 años que falleció luego de someterse a una serie de cirugías de nariz. Su familia denunció que durante la última intervención le habrían perforado el cráneo, lo que habría provocado graves lesiones cerebrales que terminaron con su vida.
El hombre murió el pasado 21 de mayo, una semana después de su tercera operación. La causa está caratulada como homicidio culposo y quedó a cargo de la Fiscalía de Homicidios de Mendoza, que busca determinar si existió responsabilidad médica en el fallecimiento.
Los abogados de la familia, Carlos Aguinaga y Nicolás Lucero, sostienen que durante la última cirugía se produjo una lesión craneal que provocó el drenaje de masa encefálica. Sin embargo, esta hipótesis todavía debe ser confirmada mediante las pericias judiciales correspondientes.
Tres operaciones y un deterioro irreversible
La historia comenzó el 8 de septiembre de 2025, cuando Bizzotto se sometió a una rinoplastia en el Centro Médico Palmares, en Mendoza. Días después empezó a percibir olores desagradables de manera permanente, una complicación que también afectaba su actividad profesional como enólogo.
Los estudios posteriores detectaron la presencia de un hongo, por lo que el 15 de diciembre fue sometido a una segunda intervención para limpiar la zona afectada. Sin embargo, las molestias continuaron y nuevos exámenes identificaron un problema en el tabique nasal.
El 14 de mayo de 2026 ingresó nuevamente al quirófano. La operación, que inicialmente debía durar unos 30 minutos, se extendió durante cuatro horas.
Tras esa intervención, su estado de salud se deterioró rápidamente. El paciente sufrió una hemorragia, perdió movilidad y comenzó a experimentar episodios de pérdida de conocimiento. Su capacidad de comunicación también quedó seriamente afectada.
Ante la gravedad del cuadro, fue trasladado primero al Hospital Español y posteriormente al Hospital Santa Isabel de Hungría. Los estudios médicos detectaron una hemorragia cerebral y presencia de aire dentro del cráneo.
Finalmente, Bizzotto falleció el 21 de mayo, siete días después de la última cirugía.
La Justicia investiga una posible mala praxis
La denuncia penal fue presentada por uno de los hijos del enólogo el mismo día de su fallecimiento. Desde entonces, los investigadores intentan reconstruir lo sucedido durante las intervenciones y establecer si existieron errores médicos que pudieran haber provocado su muerte.
La querella sostiene que la última operación causó una perforación craneal. No obstante, la investigación todavía no cuenta con una conclusión pericial definitiva que permita confirmar esa versión.
El cirujano involucrado ya prestó declaración informativa ante la Justicia, aunque hasta el momento no fue imputado.
La Fiscalía aguarda el informe definitivo del Cuerpo Médico Forense, una prueba considerada fundamental para determinar las causas del fallecimiento y resolver si corresponde avanzar con una acusación penal.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta y la familia busca establecer las responsabilidades por una muerte que, según su denuncia, podría haberse evitado.

