La víctima, una sargento de 46 años, intentó detener a dos delincuentes que habían querido robarle el celular. Terminó hospitalizada con un traumatismo de cráneo y lesiones en distintas partes del cuerpo. Los sospechosos permanecen prófugos.

Una sargento de la Policía de Santiago del Estero, de 46 años, denunció haber sido víctima de una brutal golpiza y un abuso sexual por parte de dos motochorros a los que persiguió después de que intentaran robarle el teléfono celular. El episodio ocurrió durante la madrugada del martes en la zona sur de la capital provincial y es investigado por la Justicia.
La mujer, que presta servicio en la Comisaría Tercera y se encontraba de licencia anual, regresaba a su domicilio en motocicleta cuando fue interceptada por dos delincuentes. Según su declaración, los sospechosos intentaron arrebatarle el celular y escaparon del lugar.
Ante esta situación, la agente decidió perseguirlos hasta las inmediaciones del barrio Los Inmigrantes, donde consiguió alcanzar a uno de ellos e intentó reducirlo. Sin embargo, el segundo sospechoso intervino y ambos comenzaron a golpearla hasta dejarla indefensa.
De acuerdo con la denuncia, los agresores la arrastraron hacia un sector oscuro y despoblado, donde la habrían sometido sexualmente antes de escapar.
Terminó internada con graves lesiones
La víctima fue encontrada en estado de extrema vulnerabilidad y recibió asistencia de personal del Servicio de Emergencias y Accidentología de Santiago del Estero (SEASE), que dispuso su traslado urgente al Hospital Regional.
Los profesionales médicos constataron que presentaba un traumatismo encéfalo craneano con pérdida de conocimiento, además de importantes hematomas en la pelvis y las piernas. También detectaron lesiones en la espalda y el pecho, compatibles con la agresión física denunciada.
Debido a la gravedad de las heridas, la mujer debió permanecer bajo atención médica mientras se iniciaban las actuaciones judiciales correspondientes.
Buscan a los agresores
La investigación quedó en manos de la fiscal Daniela Yslas, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, quien ordenó distintas medidas para esclarecer las circunstancias del ataque e identificar a los responsables.
Entre las diligencias dispuestas se encuentran estudios forenses destinados a reunir pruebas que permitan avanzar en la causa.
Hasta este jueves 5 de noviembre, los dos sospechosos continuaban prófugos y no se habían informado detenciones vinculadas con el episodio.
La Justicia intenta reconstruir la secuencia de lo ocurrido y establecer las responsabilidades penales de los agresores, mientras avanza la investigación sobre la denuncia de violencia sexual presentada por la integrante de la fuerza policial.

