La Corte Suprema rechaza separar boletas cuestionadas por Trump

NewsITe
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó un pedido de la administración de Donald Trump para impugnar y segregar unas 20.000 boletas cuestionadas de cara a las elecciones legislativas de medio término. La decisión del máximo tribunal, con mayoría conservadora, se conoció a través de una resolución de emergencia que mantuvo el criterio de instancias inferiores y significó un nuevo revés judicial para el expresidente republicano.
El Departamento de Justicia había solicitado que esas papeletas fueran apartadas por supuestamente haber sido emitidas por no ciudadanos. Sin embargo, los jueces del máximo tribunal optaron por no hacer lugar a la presentación, evitando así introducir un cambio de último momento en el proceso electoral que se desarrolla esta semana en los Estados Unidos.
La resolución cobra relevancia porque la Corte Suprema, renovada con tres jueces propuestos por Trump durante su mandato, suele acompañar líneas generales de política impulsadas por el Partido Republicano. En este caso, sin embargo, optó por sostener el criterio de los tribunales inferiores y desactivar un nuevo intento de la administración Trump de cuestionar la validez de determinados votos.
Derrota en otra pulseada electoral
En paralelo, Trump también fracasó en su intento de bloquear la proclamación de la demócrata Mary Peltola, quien competía por una banca en el Senado por el estado de Alaska. De acuerdo con información a la que accedió la agencia Noticias Argentinas, los recursos legales impulsados por el oficialismo republicano tampoco prosperaron en esa contienda, que se convirtió en otro frente de disputa poselectoral.
La estrategia de Trump y su entorno viene repitiendo un patrón observado en otros comicios recientes: denuncias de irregularidades, cuestionamiento de padrones y pedidos de impugnación de votos. Hasta el momento, la gran mayoría de esas acciones no encontró respaldo en los tribunales federales ni estatales, lo que refuerza el mensaje institucional de respeto a las reglas del sistema electoral estadounidense.
Promesas de indultos masivos
Mientras sigue de cerca los resultados legislativos, Trump volvió a agitar la interna política al prometer indultos preventivos a todos los funcionarios y colaboradores que trabajaron para su administración, en caso de que los demócratas consigan el control del Congreso. La declaración fue realizada en una entrevista con el pódcast “Pod Force One”, del diario New York Post.
Consultado explícitamente sobre si concedería perdones presidenciales a “todos los que trabajaron” para él, Trump respondió sin dudar: “Ni siquiera me lo pensaría. Lo haría”. El exmandatario recordó que ya otorgó indultos vinculados al asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, cuando miles de sus seguidores intentaron frenar la certificación de la victoria electoral de Joe Biden.
Según su propio relato, en enero de 2025 –al inicio de su segundo mandato– firmó alrededor de 1.500 indultos a condenados o imputados por aquellos hechos, una cifra que generó fuerte controversia política y reacciones críticas de organizaciones de derechos civiles, que advirtieron sobre el mensaje de impunidad que deja hacia eventuales hechos de violencia política.
Ambiciones políticas y límites legales
En la misma entrevista, Trump reiteró que le gustaría volver a competir por la presidencia en 2028, aunque reconoció el obstáculo constitucional que le impide buscar un tercer mandato. “Me encantaría volver a presentarme si tuviera la oportunidad, pero la redacción de la Constitución es muy estricta”, sostuvo ante la periodista Miranda Devine.
- Rechazo de la Corte Suprema a separar 20.000 boletas cuestionadas.
- Fracaso de otra maniobra legal para frenar la proclamación de Mary Peltola.
- Promesa de indultos preventivos a colaboradores de su gobierno.
- Reconocimiento de que la Constitución le impide un nuevo mandato en 2028.
“Ni siquiera me lo pensaría (…) Lo haría”, afirmó Trump sobre la posibilidad de indultar a todos sus colaboradores en caso de triunfo demócrata en el Congreso.
El escenario político estadounidense entra así en una nueva etapa de tensión, con un expresidente que conserva una fuerte base de apoyo y mantiene su influencia dentro del Partido Republicano, mientras la Justicia y las instituciones electorales buscan enviar señales de estabilidad frente a los intentos de deslegitimar el proceso democrático.

