Las consultoras privadas redujeron sus proyecciones ante la debilidad del consumo y la caída de la actividad. El tercer trimestre podría confirmar dos períodos consecutivos de contracción económica.

La economía argentina atraviesa un escenario de estancamiento que pone en duda las expectativas de recuperación para 2026. Distintas consultoras privadas estiman que el Producto Bruto Interno (PBI) crecería apenas 1% durante el año, en un contexto marcado por el consumo debilitado y las dificultades de varios sectores productivos.
Las proyecciones representan un fuerte contraste con las estimaciones iniciales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) también recortó su pronóstico de crecimiento del 3,5% al 2,1%, mientras que algunas consultoras anticipan resultados todavía más bajos.
Eco Go proyecta una expansión de apenas 0,8%, mientras que Empiria, FIEL y Equilibra ubican el crecimiento alrededor del 1%.

La actividad económica, al borde de una recesión
Los últimos indicadores reflejan las dificultades para sostener una recuperación. Según los datos analizados por las consultoras, la actividad económica creció apenas 0,1% mensual en agosto, después de haber registrado una caída del 2,8% en julio.
Las estimaciones privadas anticipan que el tercer trimestre cerraría con una contracción del 2,6% respecto del período anterior. De confirmarse, Argentina acumularía dos trimestres consecutivos de caída, una situación conocida como recesión técnica.
La industria, el comercio y otras actividades vinculadas al mercado interno enfrentan mayores dificultades, mientras que sectores como la energía, la minería y el agro muestran un desempeño más favorable.
El consumo sigue sin recuperarse
La pérdida de dinamismo del consumo aparece entre los principales obstáculos para la reactivación. La debilidad de los ingresos familiares limita las compras y afecta especialmente a las empresas que dependen de la demanda interna.
Aunque los especialistas esperan una mejora moderada durante los últimos meses del año, advierten que sería insuficiente para revertir completamente el estancamiento.
En paralelo, las exportaciones agrícolas, energéticas y mineras podrían aportar cierto impulso a la economía. Sin embargo, ese crecimiento no necesariamente se traduciría en una mejora inmediata para los hogares.
El desafío del Gobierno será recuperar la actividad económica sin comprometer la estabilidad cambiaria y fiscal, mientras las expectativas de crecimiento para 2027 permanecen condicionadas por el escenario nacional e internacional.


