Nace Alfredito, el elefante marino que conmueve a Mar del Plata

NewsITe
Mar del Plata vive por estos días un hecho tan inusual como emotivo: el nacimiento de un elefante marino del sur en la costa frente al histórico Instituto Saturnino Unzué. El pequeño ejemplar, apodado “Alfredito” por los especialistas que lo monitorean, llegó al mundo hace poco más de una semana y desde entonces se implementó un operativo permanente de vigilancia para garantizar su protección y la de su madre, bautizada como Perla.
El Municipio de General Pueyrredón, a través del área de Recursos Naturales y Guardaparques del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR), confirmó que la evolución de ambos animales es favorable y que el comportamiento que exhiben se encuentra dentro de los parámetros esperados para la especie. La presencia de una madre con su cría en una playa urbana no solo es infrecuente, sino que también representa una oportunidad para sensibilizar a la población sobre el cuidado de la fauna marina.
Especialistas del Grupo de Investigación de Mamíferos Marinos de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) y del CONICET participan activamente del monitoreo y remarcan la importancia de respetar las indicaciones de seguridad. Uno de los datos que destacan es la pérdida de definición del cuello de Alfredito, un indicador positivo que evidencia el aumento de peso propio del proceso de lactancia. Además, subrayan que ya se superó el período más crítico de las primeras 72 horas de vida, en el que se concentra la mayor parte de la mortalidad de crías por problemas en el inicio del amamantamiento.
Recomendaciones para la comunidad y rol de los especialistas
Para minimizar el estrés sobre los animales y favorecer un desarrollo adecuado, las autoridades municipales solicitaron a vecinos y turistas que no se acerquen al sector delimitado, no intenten tocar ni alimentar al elefante marino, y eviten a toda costa provocar que la cría regrese al agua. También se pide no concurrir con mascotas, impedir que los perros circulen sueltos, no generar ruidos molestos —como bocinas, silbatos o música a alto volumen— y abstenerse de encender fuego o fumar en las inmediaciones.
Desde el Departamento de Recursos Naturales y Guardaparques remarcan la intensa comunicación entre Perla y su cachorro. A través de vocalizaciones, la madre transmite señales que forman parte del aprendizaje del pequeño: llamados de atención, reclamos de alimento o indicaciones para permanecer en la arena o animarse a entrar brevemente al mar. Los expertos observaron también que, con el correr de los días, Alfredito ganó confianza y comenzó a desplazarse más, a realizar pequeños ingresos al agua y a descansar largos períodos, algo que se interpreta como signo de un entorno estable y sin perturbaciones significativas.
Un operativo coordinado para la protección de la fauna marina
La custodia de la zona y el seguimiento de los animales se organiza a través de un comité coordinado por la Dirección de Gestión Ambiental del EMSUR y el Departamento de Guardaparques, en su rol de referente territorial. De ese equipo participan además Defensa Civil, el Museo Municipal de Ciencias Naturales “Lorenzo Scaglia”, el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires y el Grupo de Investigación de Mamíferos Marinos del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (UNMdP-CONICET), que aporta asesoramiento científico permanente.
- Monitoreo diario de la madre y la cría para evaluar su estado de salud.
- Delimitación del área de circulación para evitar el contacto directo con el público.
- Campañas de información para turistas y residentes sobre cómo actuar ante la presencia de fauna silvestre.
- Coordinación con la Red de Rescate de Fauna Marina de la Provincia de Buenos Aires.
“Su comportamiento es propio de esta etapa, con un vínculo sólido entre madre y cría, conductas de protección y cuidado, y una lactancia que se desarrolla con normalidad”, explicaron desde el equipo técnico que sigue de cerca la evolución de Perla y Alfredito.
Las tareas se realizan bajo la supervisión de Juan Pablo Manchiola, director de Biodiversidad de la Provincia de Buenos Aires y referente de la Red de Rescate de Fauna Marina. Mientras tanto, las autoridades recuerdan que el respeto por la distancia y las indicaciones de seguridad es clave para que esta historia tenga un final feliz. El caso de Alfredito se convierte así en un símbolo del delicado equilibrio entre la vida urbana y la conservación de la biodiversidad en las costas bonaerenses.

