Los principales medios brasileños reconstruyeron la salida del excandidato presidencial, quien abandonó su país pese a una prohibición judicial. O Globo sostiene que su hermano Eduardo organizó contactos con el entorno de Donald Trump antes del balotaje. Migraciones confirmó que ingresó a la Argentina junto a su familia y abordó un avión privado en Puerto Iguazú.

La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil, después de perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva y recibir una prohibición judicial para abandonar el país, provocó una fuerte repercusión en la prensa brasileña. Los principales medios nacionales comenzaron a reconstruir los movimientos del senador y difundieron versiones sobre un presunto operativo de distracción destinado a facilitar su viaje hacia Estados Unidos.
El diario O Globo publicó que la salida del hijo del expresidente Jair Bolsonaro habría sido organizada varias semanas antes de la segunda vuelta electoral, como una alternativa frente a una eventual derrota. Según esa reconstrucción, Eduardo Bolsonaro, hermano del excandidato y radicado en Estados Unidos, habría tenido un papel central en los preparativos.
El medio brasileño sostuvo que Eduardo mantuvo contactos junto al exconductor de Jovem Pan Paulo Figueiredo con funcionarios del gobierno de Donald Trump, con el objetivo de evaluar la posibilidad de recibir a Flávio en territorio estadounidense. Esa versión apunta a que el viaje no habría sido una decisión improvisada después de conocerse las restricciones judiciales.
La cobertura de O Globo también puso el foco en las maniobras que rodearon la salida del senador. Durante gran parte del martes circularon informaciones contradictorias sobre su paradero, mientras integrantes de su entorno político negaban que hubiera abandonado Brasil y algunos medios aseguraban que ya se encontraba rumbo a Estados Unidos.
Las versiones cruzadas y el supuesto operativo de distracción
La incertidumbre se profundizó cuando comenzó a investigarse la presencia de un avión privado en el aeropuerto de Puerto Iguazú, en Misiones. Las primeras versiones señalaban que la aeronave podría haber sido utilizada para trasladar al dirigente brasileño, aunque esa operación no llegó a concretarse durante las horas iniciales.
El portal UOL informó sobre la salida de Bolsonaro y destacó que el senador había desobedecido una orden de la Justicia brasileña que le impedía abandonar el territorio nacional. La medida había sido dispuesta por el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, en el marco de investigaciones judiciales que involucran al dirigente.
Por su parte, CartaCapital concentró su cobertura en las contradicciones sobre el paradero del excandidato. Las distintas versiones difundidas por dirigentes políticos, allegados y autoridades dificultaron durante varias horas establecer si había cruzado la frontera y cuál era su destino.
El sitio Metrópoles también recogió declaraciones del abogado mexicano Simón Levy, vinculado al movimiento político que respalda a Donald Trump, quien había asegurado que Bolsonaro se encontraba en Estados Unidos desde el martes. En tanto, Correio Braziliense analizó la posibilidad de que el senador utilizara documentación italiana para ingresar al país norteamericano, después de haber obtenido esa ciudadanía en 2023.
Migraciones confirmó que salió desde Puerto Iguazú
La principal confirmación llegó desde la Argentina, cuando la Dirección Nacional de Migraciones informó que Flávio Bolsonaro ingresó al país el martes 27 de octubre a las 22:50, acompañado por su esposa y sus dos hijas. La familia cruzó por el Puente Internacional Tancredo Neves, que conecta Foz do Iguaçu, en Brasil, con Puerto Iguazú, en Misiones.
De acuerdo con los registros oficiales, los cuatro presentaron documentación válida y no registraban impedimentos legales para ingresar al territorio argentino. La situación contrasta con la restricción judicial que pesaba sobre el senador en Brasil, donde tenía prohibido abandonar el país.
A las 23:30, la familia abordó un avión privado de la empresa Baires Fly S.A. en el aeropuerto de Puerto Iguazú. La aeronave despegó durante la madrugada del miércoles y realizó una escala en Guayaquil, Ecuador, antes de continuar su recorrido hacia Estados Unidos.
La confirmación de Migraciones también contradijo las primeras declaraciones del Gobierno argentino, que inicialmente había negado contar con registros del ingreso del dirigente brasileño. La diferencia entre ambas informaciones agregó interrogantes sobre el desarrollo del viaje y el conocimiento que tenían las autoridades acerca de sus movimientos.
La fuga abre una disputa política en Brasil
Las consecuencias de la salida de Bolsonaro también comenzaron a trasladarse al escenario político brasileño. CNN Brasil planteó que su partida podría acelerar una disputa por el liderazgo de la derecha, especialmente después de la derrota electoral del Partido Liberal y en medio de las investigaciones judiciales que involucran al excandidato.
Flávio Bolsonaro había cuestionado inicialmente el resultado del balotaje y anunciado su intención de impugnar las elecciones. Poco después, la Justicia ordenó restricciones sobre sus movimientos y la entrega de sus pasaportes, en el marco de causas que investigan presuntos delitos económicos.
Mientras la prensa brasileña continúa reconstruyendo los preparativos del viaje, permanecen abiertos los interrogantes sobre cómo consiguió abandonar Brasil pese a la prohibición judicial y qué consecuencias podría enfrentar por esa decisión. También resta determinar si existieron gestiones políticas previas para facilitar su llegada a Estados Unidos y cuál será su situación migratoria en ese país.

