Hackearon una universidad de Dinamarca y expusieron datos de más de 500.000 personas

La Universidad de Copenhague sufrió un ciberataque que comprometió información personal de estudiantes, docentes y empleados. Los delincuentes accedieron a nombres completos, documentos, teléfonos y correos electrónicos, además de códigos de ingreso a determinados edificios. La institución logró contener el ataque, pero advirtió sobre posibles intentos de estafa.

Un ataque informático contra la Universidad de Copenhague, una de las instituciones educativas más importantes de Dinamarca, permitió que ciberdelincuentes accedieran a información personal de aproximadamente 525.000 personas. La filtración alcanzó registros vinculados con estudiantes, profesores y trabajadores, mientras las autoridades investigan el alcance de la vulneración y sus posibles consecuencias.

La institución, fundada en 1479 y considerada la universidad más antigua del país, confirmó que los atacantes consiguieron ingresar a un entorno de pruebas de sus sistemas informáticos. Desde allí obtuvieron acceso a una base de datos que almacenaba información sensible, entre ella nombres completos, números de identificación personal, teléfonos laborales y particulares, y direcciones de correo electrónico.

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El incidente fue detectado el martes 20 de octubre y posteriormente las autoridades lograron bloquear el acceso utilizado por los responsables. Según informó la universidad, hasta el momento no existen indicios de que los delincuentes hayan comprometido los sistemas principales utilizados para las actividades académicas, que continuaron desarrollándose con normalidad.

La investigación permitió establecer además que quedaron expuestos códigos PIN utilizados para ingresar a determinados sectores de los edificios universitarios. Ante esa situación, la institución restringió preventivamente el acceso a algunas instalaciones y comenzó a reemplazar los códigos afectados para evitar eventuales ingresos no autorizados.

Advierten sobre posibles estafas con los datos robados

Aunque el ataque ya fue contenido, los especialistas en seguridad informática alertaron sobre los riesgos que representa la exposición de información personal. La combinación de nombres, números de identificación y datos de contacto puede facilitar maniobras de suplantación de identidad y fraudes digitales dirigidos específicamente contra las personas afectadas.

Uno de los principales peligros es el denominado phishing, una modalidad de estafa mediante la cual los delincuentes envían correos electrónicos o mensajes que aparentan provenir de instituciones confiables. Con la información obtenida durante el ciberataque, podrían elaborar comunicaciones más convincentes para intentar conseguir contraseñas, datos bancarios o accesos a otras cuentas personales.

Por ese motivo, las autoridades recomendaron a estudiantes y trabajadores prestar especial atención a mensajes inesperados, verificar la identidad de los remitentes y evitar proporcionar información confidencial mediante enlaces recibidos por correo electrónico o aplicaciones de mensajería.

La Universidad de Copenhague notificó el incidente a la Agencia Danesa de Protección de Datos y a otros organismos competentes. Al mismo tiempo, inició una evaluación para determinar con mayor precisión qué registros fueron comprometidos y adoptar medidas que reduzcan la posibilidad de nuevos ataques.

Una serie de ataques informáticos en Dinamarca

El episodio se suma a otros incidentes de seguridad digital registrados durante octubre en instituciones danesas. A comienzos de mes, la Universidad Técnica de Dinamarca también denunció un ataque que pudo comprometer datos de aproximadamente 200.000 usuarios actuales y antiguos, incluidos estudiantes, empleados y colaboradores externos.

Además, se conoció una vulnerabilidad relacionada con el Registro Central de Personas de Dinamarca, que administra información de millones de ciudadanos y residentes. La exposición de estos sistemas incrementó la preocupación por la protección de bases de datos que concentran información sensible de la población.

Mientras continúa la investigación, la Universidad de Copenhague busca establecer la dimensión definitiva de la filtración y determinar si los responsables utilizaron o distribuyeron los registros obtenidos. Hasta ahora, las autoridades no identificaron públicamente a los autores del ataque ni informaron que las actividades académicas hayan sufrido interrupciones.

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