La cría, bautizada Alfredito, nació hace diez días en una playa de La Perla y evoluciona favorablemente junto a su madre. Especialistas mantienen un perímetro de protección para garantizar la lactancia y evitar alteraciones durante una etapa clave para su supervivencia.

Un elefante marino nació en una playa de Mar del Plata después de varias décadas sin registros de un nacimiento exitoso en ese sector de la ciudad. La cría, un macho al que bautizaron Alfredito, permanece junto a su madre frente al Instituto Saturnino Unzué, en la zona de La Perla.
El cachorro cumplió diez días de vida y ya atravesó las primeras 72 horas, consideradas una etapa crítica para la supervivencia de estos animales. El amamantamiento se desarrolla con normalidad y los especialistas observan una evolución favorable en su crecimiento.

El seguimiento está a cargo de Defensa Civil, el Museo Municipal de Ciencias Naturales, investigadores de la Universidad Nacional de Mar del Plata y especialistas del Conicet. A partir de imágenes tomadas a distancia pudieron confirmar que la cría es macho y monitorean diariamente su comportamiento.
El nombre Alfredito fue elegido en homenaje a Alfredo Rodríguez, titular de Defensa Civil de Mar del Plata, quien participa del operativo montado para proteger a los animales.
El destete será la próxima etapa clave
Entre los signos positivos, los investigadores detectaron un aumento de peso y una mayor coordinación en los movimientos de la cría. Alfredito también comenzó a realizar breves ingresos al agua, aunque todavía pasa buena parte del tiempo descansando sobre la arena junto a su madre.
La lactancia será determinante durante las próximas semanas porque permitirá que acumule las reservas necesarias antes de independizarse. Una vez completado el destete, la hembra regresará al mar y el cachorro deberá comenzar a desarrollar por sus propios medios las habilidades para nadar y alimentarse.
Para evitar interferencias, las autoridades instalaron un perímetro de aproximadamente 20 metros alrededor de los ejemplares. La recomendación es no acercarse, no tocarlos ni alimentarlos y mantener alejados a los perros para evitar situaciones de estrés que puedan alterar el vínculo entre la madre y su cría.
El nacimiento resulta especialmente inusual porque los elefantes marinos suelen utilizar las playas marplatenses únicamente como zonas de descanso durante sus desplazamientos. En Argentina, la principal colonia continental de esta especie se encuentra en Península Valdés, Chubut.

