El dato de agosto muestra un respiro, pero la economía sigue frágil

NewsITe
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará este miércoles el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto, un dato clave para medir el pulso de la economía argentina. De acuerdo con las principales consultoras privadas, el mes habría mostrado un rebote respecto de julio, aunque la mejora no alcanzaría para compensar por completo la fuerte caída previa.
Según distintos relevamientos, el comportamiento reciente se asemeja a un “serrucho”: meses con alzas moderadas seguidos por retrocesos, sin lograr encadenar una recuperación sostenida. Si se confirma el repunte de agosto, sería el cuarto mes del año con variación positiva, junto con enero (+0,3%), marzo (+2,6%) y junio (+0,8%). Del otro lado del balance, febrero (-2,5%), abril (-1,6%), mayo (-0,6%) y julio (-2,9%) marcaron descensos en el nivel de actividad.
La consultora Equilibra estimó que en agosto la economía habría avanzado 1,5% en la medición desestacionalizada. Aun así, la serie se ubicaría 1,4% por debajo del registro de julio, lo que implica apenas una recuperación parcial. Con este desempeño, el país quedaría, según el análisis de la firma, a las puertas de una recesión técnica, es decir, dos trimestres consecutivos de caída en la actividad. En la comparación interanual, Equilibra calcula una baja cercana al 0,5%.
Consultoras privadas: rebotes acotados y señales mixtas
El Índice General de Actividad (IGA) de Orlando J. Ferreres & Asociados reflejó para agosto una expansión de 1,7% frente a julio. El informe destaca que la economía “mostró una reacción” tras el tropiezo del mes previo, aunque matiza que se trata de un repunte parcial y condicionado por la profundidad de la baja anterior.
En términos interanuales, el IGA exhibió un incremento de 0,6% respecto de agosto del año pasado, con 8 de los 11 sectores relevados en terreno positivo. Entre ellos se destaca el desempeño de minas y canteras, mientras que otras ramas productivas aún muestran debilidad. Con estos resultados, en los primeros ocho meses del año se acumula una mejora de apenas 0,4%, lo que grafica el carácter tenue de la recuperación.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a través de su Índice Coincidente de Actividad de Argentina (ICA-ARG), presenta una visión más cautelosa. Su medición arrojó un alza de solo 0,2% en agosto respecto de julio y una contracción de 5,2% frente al mismo mes del año anterior. De acuerdo con la BCR, se observa una “moderación” en la recuperación en relación con los meses previos y se remarca que las últimas cinco mediciones, aunque positivas, no alcanzan para compensar la caída registrada en el primer trimestre del año.
Riesgo de recesión técnica y perspectivas para el tercer trimestre
El ICA-ARG ubica el nivel de actividad de agosto 1,4% por debajo del de diciembre, lo que confirma que la economía todavía no logra recomponer lo perdido en la primera parte del año. En un diagnóstico similar, el Índice Líder de Actividad de la consultora Analytica calculó que la economía creció 0,7% en agosto frente a julio, pero sigue 1,2% por debajo de agosto del año pasado.
Analytica sostiene que el rebote de agosto es leve y solo recupera cerca de una cuarta parte de lo que se perdió en julio, por lo que la actividad continúa moviéndose en los niveles más bajos del año. Aun en un escenario de estabilidad en septiembre, el tercer trimestre cerraría con una caída cercana al 2,5% frente al segundo trimestre.
Para evitar que el país ingrese formalmente en recesión técnica, la consultora advierte que sería necesario un rebote de la actividad superior al 7% mensual sin estacionalidad en septiembre, un escenario que luce exigente a la luz de las condiciones actuales. Con estos números sobre la mesa, el dato oficial del INDEC será seguido de cerca por el mercado, los analistas y el propio Gobierno, que buscan señales claras sobre el rumbo de la economía en la última parte del año.
Distintas consultoras coinciden en que la mejora de agosto es parcial y que la economía argentina aún se mueve en un terreno frágil, con riesgos concretos de recesión técnica si no se consolida un repunte más firme en los próximos meses.

