Flávio Bolsonaro insiste con cambiar la Constitución y marcar distancia de la reelección

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El candidato presidencial opositor Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), volvió a agitar el escenario político brasileño al plantear una reforma profunda de la Constitución que incluya cambios en el Supremo Tribunal Federal (STF) y la reducción de la edad de responsabilidad penal. Al mismo tiempo, aseguró que, si llega al Palacio del Planalto, no intentará ser reelecto.
Las declaraciones se dieron en un acto en Goiânia, donde estuvo acompañado por el exgobernador Ronaldo Caiado (PSD), derrotado en la primera vuelta y ahora aliado de su campaña. Allí, el dirigente de derecha sostuvo que, en caso de imponerse en el balotaje, usará la mayoría parlamentaria obtenida por el PL para impulsar enmiendas constitucionales.
“¿Creés que Brasil es una democracia plena? No. Hay que respetar la política; existen varias propuestas de reforma constitucional que son posibles”, señaló, según reprodujo la cadena Globo en base a cables de la agencia Noticias Argentinas. Bolsonaro insistió en que una “redemocratización” del país pasa, entre otros puntos, por reformar el Poder Judicial.
Entre los cambios que promueve figura la reducción de la edad de imputabilidad penal, una discusión que ya está instalada en el Congreso brasileño. En agosto, el candidato se manifestó a favor de bajar el límite de 18 a 16 años mediante una Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) que modifica el artículo 228 de la Carta Magna.
Reforma del Supremo y críticas a las decisiones individuales
El programa de gobierno de Flávio Bolsonaro incorpora una reforma judicial con foco en el Supremo Tribunal Federal. Uno de los ejes es revisar el alcance de las decisiones monocráticas de los jueces del máximo tribunal, es decir, los fallos adoptados de manera individual que pueden tener impacto institucional fuerte.
Para el postulante del PL, ese tipo de resoluciones concentra demasiado poder en manos de pocos magistrados y limita el rol del Congreso. Sus cuestionamientos se inscriben en una tensión de larga data entre el bolsonarismo y el STF, que ya tuvo a Jair Bolsonaro enfrentado a integrantes de la Corte por investigaciones sobre desinformación y ataques a la democracia.
“Es necesaria una reforma del Poder Judicial. Llevo tiempo abogando por reducir la edad de responsabilidad penal… Y, por supuesto, se acabó la reelección”, afirmó Flávio Bolsonaro.
Promesa de no buscar la reelección y mensaje de moderación
En paralelo a su agenda de cambios institucionales, el candidato reiteró que no pretende eternizarse en el poder y que promoverá el fin de la reelección presidencial. Aclaró que su idea es utilizar el “capital político” de un eventual triunfo para impulsar una PEC que elimine la posibilidad de un segundo mandato consecutivo.
Bolsonaro presentó esa promesa como una señal para diferenciarse del actual gobierno y subrayar que, según él, su ambición no es personal sino “el futuro de Brasil” y de las próximas generaciones. También afirmó que serán la Cámara de Diputados y el Senado quienes definan el diseño final: si el mandato será de cuatro o cinco años y si la limitación alcanzará solo al presidente o también a gobernadores.
Tras las críticas que despertaron sus dichos sobre “cambiar la Constitución”, el dirigente buscó moderar el tono. Ante la prensa, insistió en que su proyecto respetará el marco legal y la división de poderes. Prometió que, de llegar al gobierno, garantizará “estabilidad, paz para que todos trabajen, seguridad jurídica y respeto a la Constitución”, y aseguró que siempre actuará “con moderación” y “respeto por la política”.
De este modo, en plena campaña y con el PL como primera minoría en Diputados desde la Constitución de 1988, Flávio Bolsonaro intenta equilibrar un discurso de reformas profundas con gestos de institucionalidad para disipar temores sobre posibles derivas autoritarias.

