El frente del glaciar se alejó unos 910 metros de la península de Magallanes entre febrero y junio de este año, la mayor retracción documentada hasta ahora. El registro supera los 750 metros medidos en 1899 y los especialistas advierten que el proceso podría continuar si el hielo no encuentra un nuevo punto de apoyo.

El glaciar Perito Moreno registró un retroceso récord de 910 metros en apenas cien días y superó la mayor retracción documentada hasta ahora. La medición corresponde al período comprendido entre el 24 de febrero y el 4 de junio de 2026 y muestra que el frente del glaciar se alejó de la península de Magallanes a una velocidad inédita para uno de los cuerpos de hielo más emblemáticos de la Patagonia.
El dato fue obtenido a partir del monitoreo que realizan Glaciarium y la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares mediante vuelos periódicos con drones. El nuevo registro supera los 750 metros de retroceso relevados en 1899 por el geólogo alemán Rudolf Hauthal, que hasta ahora constituían la mayor marca conocida.
Las mediciones también mostraron una importante pérdida de superficie. Entre febrero y junio de este año desaparecieron 0,65 kilómetros cuadrados, que se suman a los 0,81 kilómetros cuadrados perdidos durante el verano 2025-2026, para alcanzar un total de 1,46 kilómetros cuadrados en ese período.
Por qué se aceleró el retroceso
Luciano Bernacchi, uno de los directores de Glaciarium, explicó que una de las claves del fenómeno está en la pérdida de contacto del hielo con una formación rocosa subacuática que funcionaba como punto de apoyo natural. Debajo del lago Argentino existe una morena formada por rocas acumuladas por el propio avance del glaciar, sobre la cual el frente permaneció sostenido durante años.
En el sector del lago donde se encuentra esa formación, el fondo asciende desde profundidades cercanas a los 160 metros hasta unos 60 metros. A medida que el glaciar se retrae y deja atrás ese apoyo, el hielo queda expuesto a sectores más profundos del lago, una situación que puede favorecer nuevos desprendimientos y acelerar su pérdida.
Los especialistas advierten, sin embargo, que el retroceso no responde a una sola causa. En los glaciares que terminan sobre cuerpos de agua intervienen tanto las condiciones climáticas como la profundidad del lago y las características del lecho rocoso sobre el que se desplaza la masa de hielo.
Un cambio en un glaciar que durante años se mantuvo estable
El comportamiento actual marca una diferencia con lo ocurrido durante buena parte de las últimas décadas. Entre 1999 y 2013, la posición del frente del Perito Moreno tuvo variaciones inferiores a los 50 metros, una estabilidad que lo convirtió durante años en una excepción frente al retroceso observado en otros glaciares patagónicos.
La tendencia comenzó a cambiar con mayor claridad desde 2018. Estudios científicos recientes también detectaron un fuerte descenso de la superficie frontal y un adelgazamiento sostenido en el sector terminal del glaciar, con una pérdida media de espesor estimada en 2,7 metros por año entre 2015 y 2023.
Bernacchi advirtió que, si el frente no encuentra otro punto de apoyo en el lecho del lago, es probable que durante los próximos años continúe un retroceso marcado. Las próximas mediciones serán determinantes para establecer si la aceleración registrada durante 2026 se mantiene o si el glaciar logra alcanzar una nueva posición de equilibrio.

