Trump afirmó que Rusia y Ucrania frenarán ataques a objetivos energéticos

NewsITe
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Rusia y Ucrania alcanzaron un entendimiento para no atacar instalaciones vinculadas al suministro de energía, en un intento por contener el impacto global que la guerra tiene sobre el mercado de combustibles, en particular el diésel.
En un mensaje difundido a través de la red social Truth Social, el mandatario sostuvo que “Ucrania ha acordado no atacar objetivos energéticos rusos” y que “Rusia ha acordado hacer lo mismo”. El posteo fue recogido por distintos medios internacionales y se suma a una serie de declaraciones de Trump en las que intenta posicionarse como mediador en el conflicto.
El anuncio llega en un contexto de fuerte presión sobre los precios de la energía a nivel mundial. Según el propio Trump, el incremento del valor del diésel en los mercados internacionales se explica, sobre todo, por la guerra en Ucrania y los ataques a la infraestructura petrolera rusa, más que por las tensiones en Medio Oriente o la política de Irán.
El pedido a Zelenski y la respuesta desde el Kremlin
Antes de este anuncio, Trump había instado públicamente al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a detener los ataques contra refinerías y depósitos de combustible diésel en territorio ruso. “Tiene que hacer una cosa: tiene que dejar de destruir las instalaciones de combustible diésel en Rusia. No queremos que ataque el combustible diésel”, señaló, al remarcar que funcionarios de su administración ya habían trasladado este mensaje a Kiev.
De acuerdo con la argumentación del mandatario, estos ataques provocan escasez y presionan al alza los precios del combustible, con impacto directo en la economía global. Desde el Kremlin, en tanto, reaccionaron valorando cualquier llamado a frenar los golpes sobre la infraestructura económica civil y recordaron que las refinerías rusas vienen siendo blanco de drones ucranianos desde hace meses.
En respuesta a esa ofensiva, Rusia impuso en julio restricciones a la exportación de diésel para asegurar el abastecimiento interno, una medida que, según adelantaron las autoridades, se mantendrá al menos hasta el 30 de septiembre de este año.
Escalada en el precio del diésel y alerta en los mercados
El impacto de la guerra sobre la energía se refleja en los surtidores. La semana pasada, el precio del diésel en Estados Unidos alcanzó un récord histórico: seis dólares por galón (equivalente a 3,79 litros), según datos del servicio especializado GasBuddy. Un año atrás, el valor promedio se ubicaba en torno a los 3,70 dólares por galón.
Chris Wright, secretario de Energía estadounidense, vinculó la escalada de precios con la destrucción de refinerías rusas por parte de Ucrania y con decisiones de política energética de la administración del expresidente Joe Biden. “El diésel se ha visto afectado por muchos factores, pero el principal ha sido la destrucción de las refinerías rusas por parte de Ucrania”, afirmó.
El problema no se limita a Estados Unidos. Bancos de inversión como Morgan Stanley advirtieron que las reservas de diésel en Europa se acercan a sus niveles más bajos en años, lo que incrementa el riesgo de nuevos aumentos y de tensiones en las cadenas logísticas, que dependen de este combustible para el transporte de mercancías.
Repercusiones globales y perspectivas
- El eventual freno a los ataques contra infraestructura energética podría aliviar tensiones en el mercado de combustibles.
- Las restricciones a las exportaciones rusas de diésel se mantienen, con impacto en Europa y América.
- Analistas advierten que la guerra en Ucrania sigue siendo un factor clave para la evolución de los precios energéticos.
“Ucrania ha acordado no atacar objetivos energéticos rusos. ¡Rusia ha acordado hacer lo mismo!”, afirmó Trump en Truth Social.
A la espera de precisiones oficiales de Kiev y Moscú sobre el alcance real de este entendimiento, los mercados energéticos siguen con atención cada movimiento. Un cese sostenido de ataques contra refinerías y oleoductos podría brindar algo de alivio a los precios del diésel, aunque los especialistas advierten que la volatilidad se mantendrá mientras el conflicto continúe abierto.

