El promedio desestacionalizado de la producción manufacturera entre enero y julio de 2026 se ubicó un 12% por debajo del mismo período de 2023. Textiles, maquinaria y productos minerales muestran algunas de las caídas más pronunciadas, mientras la actividad permanece lejos de sus máximos históricos.

La industria manufacturera argentina opera en 2026 con niveles considerablemente inferiores a los registrados tres años atrás. El promedio desestacionalizado de la producción entre enero y julio se ubicó un 12% por debajo del mismo período de 2023, una comparación que permite dimensionar el deterioro acumulado de la actividad más allá de las variaciones registradas durante los últimos meses.
La distancia también aparece al tomar como referencia el período inmediatamente anterior al cambio de Gobierno. Según datos de LCG, la producción industrial se encuentra un 8,9% por debajo de noviembre de 2023, mientras que el análisis de ACM calcula una contracción del 5,6% respecto de ese mismo mes.
La comparación se amplía al observar el último máximo de la actividad manufacturera. El nivel industrial actual se encuentra un 18,7% por debajo del pico alcanzado en noviembre de 2017, lo que refleja una brecha todavía mayor respecto de los registros alcanzados hace casi nueve años.
Textiles y maquinaria, entre los sectores con mayores caídas
El promedio general presenta diferencias importantes entre las distintas ramas de la industria. Productos textiles registra una caída del 40,5%, mientras que Maquinaria y equipo muestra un retroceso del 28,9% y Productos minerales no metálicos, una contracción del 28,2%.
En sentido contrario, solamente dos sectores presentan crecimiento dentro de esta comparación. Refinación de petróleo registra una mejora del 12,6%, mientras que Alimentos y bebidas muestra un incremento del 3,3%.
Los últimos indicadores mensuales tampoco muestran, por el momento, una recuperación capaz de modificar ese escenario. La producción manufacturera cayó un 5% en julio respecto de junio y 15 de las 16 divisiones relevadas registraron descensos durante el mes, mientras que Refinación de petróleo fue la única excepción, con un avance del 1,7%.
En el acumulado entre enero y julio de 2026, la industria registra además una contracción del 2,6%. De esta manera, la producción permanece por debajo de los niveles de 2023 y, al mismo tiempo, continúa perdiendo actividad durante el año en curso.
Automotrices y cemento también reflejan el retroceso
La producción automotriz constituye otro de los indicadores que muestran las dificultades del sector industrial. La actividad cayó un 12% interanual y acumula un retroceso del 17% durante los primeros siete meses de 2026.
Los despachos de cemento también registraron números negativos, con una contracción interanual del 8,1% y una baja acumulada del 4,2% durante el año. Ambos indicadores acompañan la tendencia descendente observada en diferentes ramas vinculadas con la producción y la construcción.
A su vez, ACM señaló que la tendencia-ciclo del índice industrial perdió impulso y registró una caída mensual del 0,9%, la mayor variación negativa en más de dos años. Analistas del mercado advierten que, sin un rebote durante agosto, resultaría difícil evitar un escenario de recesión técnica.
La comparación con 2023 permite dimensionar un retroceso que excede las variaciones de un mes puntual. Durante los primeros siete meses de 2026, el promedio desestacionalizado de la producción manufacturera argentina quedó un 12% por debajo del registrado en el mismo período de hace tres años, con diferencias especialmente pronunciadas en textiles, maquinaria y productos minerales no metálicos.

