Siria avanza en el desmantelamiento de su legado químico

NewsITe
El nuevo gobierno sirio dio inicio a la destrucción de las armas químicas heredadas del régimen de Bashar al Asad, derrocado en 2024, en lo que fue presentado ante la Organización de las Naciones Unidas como un “momento histórico” para el país y la comunidad internacional.
La confirmación llegó a través del representante de Damasco ante la ONU, Ibrahim Olabi, durante una sesión del Consejo de Seguridad celebrada este jueves en Nueva York. “Este es el primer proceso de destrucción desde que hemos sido liberados del régimen anterior”, señaló el diplomático, según consignaron medios internacionales como Deutsche Welle y la agencia Noticias Argentinas.
El anuncio reactualiza uno de los episodios más oscuros de la guerra civil siria: el ataque químico del 21 de agosto de 2013 en Guta Oriental, un suburbio de Damasco, señalado por los servicios de inteligencia de Estados Unidos como responsabilidad del entonces gobierno de Al Asad. Aquel ataque dejó más de 1.400 muertos y generó conmoción mundial por las imágenes de hombres, mujeres y, sobre todo, niños inconscientes con espuma en la boca.
Cooperación con la OPAQ y supervisión internacional
Tras ese ataque y la presión diplomática de Rusia y Estados Unidos, Siria adhirió a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y se comprometió a entregar su arsenal para su destrucción. Sin embargo, las investigaciones posteriores revelaron que el régimen de Al Asad no había declarado la totalidad de sus reservas y que intentó obstruir la labor de los inspectores internacionales.
Durante más de 13 años de conflicto, el exmandatario fue denunciado en reiteradas oportunidades por el presunto uso de sustancias tóxicas contra la población civil, en abierta violación de las convenciones internacionales sobre armamento químico.
Nuevo escenario político en Damasco
Con la caída de Al Asad en 2024, las nuevas autoridades sirias buscaron marcar distancia de ese pasado y prometieron cooperar plenamente con la OPAQ. En esa línea, autorizaron la presencia permanente de inspectores en el país, con facultades para identificar sitios sospechosos de albergar armas químicas y entrevistar a testigos de ataques registrados en años anteriores.
La destrucción del remanente del arsenal químico es vista por analistas como una condición indispensable para cualquier proceso de normalización de Siria ante la comunidad internacional. Además, constituye una señal política hacia las potencias que jugaron un rol central en las negociaciones sobre armamento no convencional en Medio Oriente.
- Destrucción del arsenal químico remanente del régimen de Al Asad.
- Supervisión continua de la OPAQ y el Consejo de Seguridad de la ONU.
- Compromiso del nuevo gobierno sirio con las normas internacionales.
“Este es el primer proceso de destrucción desde que hemos sido liberados del régimen anterior”, afirmó Ibrahim Olabi, representante sirio ante la ONU.
Mientras el conflicto interno aún deja secuelas humanitarias y económicas profundas, el avance en materia de desarme químico aparece como un paso clave para evitar nuevos episodios de armas prohibidas y reconstruir, lentamente, la credibilidad internacional de Siria.

