Mastellone profundiza pérdidas y se hunden las ventas de lácteos

Fuerte retroceso del consumo de lácteos en el mercado interno

Mastellone Hermanos, la principal empresa láctea del país y dueña de marcas líderes de consumo masivo, informó a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que cerró el primer semestre de 2026 con números en rojo y una fuerte caída de sus ventas en el mercado doméstico. La compañía registró una pérdida de $4.791 millones y una baja real del 6,7% en sus ingresos totales, en un contexto de consumo golpeado y fuerte búsqueda de precios bajos por parte de los hogares argentinos.

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Entre enero y junio de este año, la firma alcanzó ingresos por $908.674 millones, expresados en moneda homogénea al cierre del período, frente a los $973.850 millones del mismo lapso de 2025. Más allá del resultado negativo, el balance ofrece una radiografía precisa de las tensiones que atraviesa hoy la industria de alimentos de consumo masivo: costos elevados, presión competitiva y un consumidor que recorta gastos, especialmente en productos considerados prescindibles o de mayor valor agregado.

El golpe más fuerte se sintió en el mercado argentino. Las ventas locales cayeron de $807.199 millones a $723.996 millones, lo que implica una reducción real del 10,3%. En las góndolas, esto se traduce en menor rotación de productos lácteos, cambios hacia segundas marcas, promociones más agresivas y un ajuste generalizado del ticket promedio de compra.

En contraste, el frente externo mostró señales más alentadoras. Los ingresos provenientes de exportaciones crecieron 10,5% y alcanzaron los $172.242 millones. De este modo, el negocio internacional ganó peso en la estructura de facturación de Mastellone: mientras que en el primer semestre de 2025 representaba alrededor del 16% de los ingresos, un año después trepó a cerca del 19%, actuando como una válvula de compensación ante la debilidad del mercado interno.

Deuda, generación de caja y desafíos para la industria

Pese a cerrar con pérdidas, la compañía logró sostener su operación, generar efectivo y avanzar en la reducción de su deuda financiera. Esa combinación le permitió transitar el semestre sin sobresaltos en materia de liquidez, aunque sin revertir el resultado negativo. Para analistas del sector, este tipo de balances marca la dificultad de trasladar plenamente los aumentos de costos a precios finales, en un contexto de poder adquisitivo deteriorado.

El caso Mastellone funciona como termómetro de una problemática más amplia. La industria láctea argentina enfrenta una demanda interna en retroceso, mayor sensibilidad del consumidor al precio y un escenario de márgenes acotados para productores, industrias y cadenas comerciales. A la vez, el mercado externo aparece como un espacio de oportunidad, pero sometido a la volatilidad de precios internacionales, costos logísticos y barreras sanitarias o arancelarias.

  • Las ventas locales de Mastellone se redujeron 10,3% en términos reales.
  • Los ingresos totales cayeron 6,7% interanual en el primer semestre de 2026.
  • Las exportaciones crecieron 10,5% y ya explican cerca del 19% de la facturación.
  • La empresa generó caja y redujo deuda, pero no pudo evitar pérdidas por $4.791 millones.

Los estados financieros de Mastellone Hermanos “ofrecen una radiografía bastante precisa de las dificultades que atraviesa la industria de alimentos de consumo masivo”, reconoció la propia compañía en su informe a la Bolsa porteña.

De cara al segundo semestre, el desempeño del consumo interno, la evolución de los salarios reales y la estabilidad de los costos –en especial materias primas, energía y financiamiento– serán claves para determinar si la caída de las ventas lácteas encuentra un piso o si la reconfiguración del negocio seguirá profundizándose, con más peso del mercado externo y una presión creciente sobre los precios en las góndolas argentinas.

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