Healey reafirma la posición británica sobre las islas

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El ministro de Hacienda de Gran Bretaña, John Healey, salió a marcar la postura oficial del Reino Unido tras las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la cuestión Malvinas. El funcionario británico sostuvo que “las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen”, al ser consultado por el diario The Times.
Las palabras de Healey llegaron luego de que el ex presidente estadounidense señalara que podría “revisar” el respaldo de Washington a la posición británica sobre el archipiélago del Atlántico Sur, cuya soberanía es reclamada históricamente por la Argentina. El tema volvió así al centro de la agenda diplomática, en un contexto de cambios en la política exterior de Estados Unidos y tensiones por el gasto en defensa de los aliados europeos.
Trump fue consultado por la prensa en el Despacho Oval sobre la soberanía de las islas y respondió con su estilo habitual: “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”. Esa frase fue interpretada en Londres como una señal de posible presión de Washington para que el Reino Unido incremente su presupuesto militar dentro de la OTAN.
Medios británicos habían adelantado días atrás que el gobierno estadounidense estaría analizando condicionar su histórico apoyo a la postura británica sobre Malvinas a cambio de mayores compromisos de defensa por parte del Reino Unido. Ante ese escenario, las declaraciones de Healey buscaron enviar un mensaje de firmeza hacia la opinión pública interna y hacia la Argentina.
El trasfondo del reclamo argentino por Malvinas
La Argentina reclama desde hace décadas la soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, así como los espacios marítimos circundantes, que el Reino Unido ocupa desde 1833. El conflicto tuvo su punto más álgido en 1982, con la guerra que dejó cientos de soldados argentinos y británicos muertos y marcó a fuego la relación bilateral.
Desde entonces, la política exterior argentina mantiene como política de Estado la búsqueda de una solución pacífica y negociada, en línea con las resoluciones de la ONU que instan a ambas partes a dialogar. Sin embargo, Londres se aferra al principio de “autodeterminación” de los habitantes de las islas, mientras que Buenos Aires sostiene que se trata de una población implantada y que corresponde discutir la cuestión de soberanía.
- El Reino Unido insiste en que las islas seguirán bajo su control mientras así lo deseen sus habitantes.
- La Argentina reivindica el diálogo diplomático y el respeto a las resoluciones de Naciones Unidas.
“Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen”, afirmó John Healey, ministro de Hacienda británico.
La tensión abierta por las expresiones de Trump vuelve a poner a Malvinas en el foco internacional y suma un nuevo capítulo a un diferendo que atraviesa gobiernos y colores políticos tanto en la Argentina como en el Reino Unido.

