El desastre ocurrió en el norte del país, cerca del límite con el Tíbet chino. Entre las personas buscadas habría unos 800 extranjeros que realizaban senderismo o peregrinaban hacia un sitio sagrado del hinduismo. Los especialistas investigan si el colapso de un glaciar originó la catástrofe.

Una devastadora inundación registrada el miércoles en el norte de Nepal, en la frontera con el Tíbet chino, dejó al menos 270 personas fallecidas y más de 1300 desaparecidas. La Policía local actualizó el número de víctimas mientras continúan las tareas de búsqueda.
Entre las personas cuyo paradero se desconoce habría unos 800 extranjeros. Según la información disponible, se encontraban en la región para realizar actividades de senderismo o peregrinar hacia un sitio considerado sagrado por el hinduismo.
Las autoridades todavía investigan el origen exacto del desastre. La principal hipótesis de los especialistas indica que una enorme avalancha de hielo y rocas se habría desprendido de las laderas septentrionales del pico nepalí Langtang Lirung y cayó sobre el río Lhende Khola, en territorio tibetano.
El colapso habría provocado inundaciones repentinas en la zona fronteriza. Los videos registrados durante la emergencia muestran grandes paredes de lodo y escombros que avanzaron sobre edificios y arrastraron autobuses y automóviles. Cientos de personas corrieron en busca de refugio ante la repentina crecida.
Daños en centrales hidroeléctricas
La cadena de derrumbes e inundaciones dañó al menos seis grandes centrales hidroeléctricas y distintas instalaciones del centro comercial del puerto de Gyirong. El fenómeno también modificó los cauces de los ríos a más de 100 kilómetros aguas abajo, cerca de la frontera con India.
Simon Cox, jefe del programa De las Montañas al Mar de la organización Ciencias de la Tierra de Nueva Zelanda, señaló que el cambio climático habría generado condiciones suficientes para desestabilizar las rocas y el hielo de alta montaña.
“Esto, a su vez, hace más frecuentes los colapsos y los peligros en cascada como los observados esta semana”, explicó el científico.
Investigan un posible “evento compuesto”
Benjamin Horton, decano de la Facultad de Energía y Medio Ambiente de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, planteó que la catástrofe podría constituir un ejemplo de “evento compuesto”.
Este tipo de fenómeno ocurre cuando un terremoto interactúa con transformaciones vinculadas al clima, como la pérdida de glaciares, el deshielo del permafrost y la inestabilidad de las laderas. Según Horton, esa combinación puede “crear un desastre más complejo y dañino que el que produciría cualquiera de esos factores por sí solo”.
Los científicos continúan estudiando la causa precisa de la inundación y la secuencia de fenómenos que desencadenó la catástrofe. Mientras tanto, las autoridades mantienen la búsqueda de las más de 1300 personas que permanecen desaparecidas.

