El Gobierno busca reanimar el mercado de préstamos para vivienda

NewsITe
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un nuevo programa destinado a reactivar el crédito hipotecario en la Argentina, un segmento prácticamente paralizado en los últimos años. La iniciativa se apoyará en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, que funcionará como fuente de fondeo para que los bancos vuelvan a ofrecer préstamos de largo plazo para la compra de viviendas.
Durante una conferencia de prensa brindada en Buenos Aires, el titular del Palacio de Hacienda detalló que las entidades financieras podrán acceder a recursos del FGS a través de licitaciones específicas. Esos fondos, según aclaró, deberán destinarse exclusivamente a créditos hipotecarios, con el objetivo de atender la demanda de familias que hoy no encuentran opciones de financiamiento accesibles para acceder a su casa propia.
Caputo señaló que la debilidad del mercado hipotecario local está vinculada al descalce entre los depósitos que reciben los bancos, mayormente a corto plazo, y la necesidad de prestar a plazos largos cuando se trata de viviendas. Al utilizar el FGS como respaldo, el Gobierno busca reducir ese riesgo y ofrecer a las entidades un esquema más previsible para expandir su cartera de créditos.
El programa se enmarca en la intención oficial de impulsar uno de los sectores con mayor capacidad de derrame sobre la actividad económica: la construcción. Cada nueva vivienda moviliza empleo en múltiples rubros, desde el trabajo registrado en obras hasta la producción de materiales, equipamiento y servicios vinculados al hábitat urbano.
Detalles del uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad
De acuerdo con estimaciones oficiales, el FGS administra activos por más de US$ 70.000 millones, aunque solo una porción acotada se volcaría al nuevo esquema crediticio. En esta primera etapa, se proyecta afectar alrededor de 2 billones de pesos para nutrir las líneas hipotecarias, monto que podría ampliarse en función de la respuesta del sistema financiero y de la demanda de los tomadores.
El diseño del programa viene siendo trabajado en las últimas semanas por el equipo económico, que ya había adelantado la idea en conferencias previas. La iniciativa se acelera en un contexto de reactivación todavía frágil, en el que el Gobierno apuesta a que el ladrillo vuelva a convertirse en uno de los motores de la economía. Se espera que, una vez publicados los detalles regulatorios, los bancos definan tasas, plazos y requisitos para los futuros beneficiarios.
- El FGS de la ANSES será la fuente de fondeo principal.
- Los bancos accederán a los recursos mediante licitaciones.
- Los fondos solo podrán utilizarse para créditos hipotecarios.
- En una primera etapa, se prevé destinar $2 billones al programa.
“Los bancos reciben depósitos a corto plazo y tienen que prestar a largo plazo. Este esquema busca resolver ese descalce y permitir que vuelvan los créditos hipotecarios”, explicó Caputo al presentar la medida.
Si bien se trata de una iniciativa en desarrollo y restan definiciones clave, en el mercado inmobiliario y en el sector de la construcción siguen de cerca los anuncios, con la expectativa de que puedan abrirse nuevas oportunidades para la adquisición de viviendas. El desempeño de este programa será central para evaluar si el crédito hipotecario puede volver a ocupar un lugar relevante en la economía argentina.

