El Fondo de Garantía de Sustentabilidad funciona como una reserva del sistema previsional y es administrado por la ANSES. El Gobierno busca utilizar su capacidad de inversión para brindar financiamiento de largo plazo a los bancos y ampliar la oferta de préstamos para comprar viviendas.

El Gobierno anunció que buscará utilizar parte de la operatoria del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para darle un nuevo impulso a los créditos hipotecarios. El objetivo es facilitar financiamiento de largo plazo a los bancos para que las entidades puedan ampliar la cantidad de préstamos destinados a la compra de viviendas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó la iniciativa y sostuvo que para el Gobierno el desarrollo del crédito hipotecario constituye una prioridad. El esquema pone nuevamente en primer plano al FGS, uno de los principales componentes patrimoniales del sistema previsional argentino.
Pero ¿qué es exactamente el FGS? Se trata de un fondo de reserva del sistema previsional creado en julio de 2007 mediante el Decreto 897/2007 y administrado por la ANSES.
Entre sus objetivos se encuentran amortiguar el impacto que una evolución negativa de variables económicas y sociales pueda generar sobre el régimen previsional, invertir adecuadamente sus recursos, preservar su valor y rentabilidad y atender eventuales insuficiencias de financiamiento del sistema.
El Fondo también tiene entre sus finalidades contribuir al desarrollo sustentable de la economía nacional mediante inversiones realizadas bajo criterios de seguridad y rentabilidad.
El origen del FGS y qué ocurrió con los fondos de las AFJP
Aunque el FGS nació en 2007, su composición cambió sustancialmente al año siguiente. En 2008, con la sanción de la Ley 26.425 y la creación del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), se eliminó el régimen de capitalización individual administrado por las AFJP.
Los activos que integraban las cuentas del antiguo sistema de capitalización pasaron entonces a formar parte del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
Por este motivo, el FGS no funciona simplemente como una cuenta con dinero disponible. Está compuesto por una cartera de activos e inversiones que administra la ANSES y cuyos recursos están vinculados con el sistema previsional.
La normativa establece además que sus inversiones deben seguir criterios de seguridad y rentabilidad, al tiempo que pueden contribuir al desarrollo sustentable de la economía. También existen disposiciones que indican que el FGS debe priorizar inversiones con impacto directo sobre la economía real y la sostenibilidad del sistema previsional.
Cómo se utilizaría para los créditos hipotecarios
La iniciativa anunciada por el Gobierno apunta a aprovechar precisamente la capacidad del FGS para realizar inversiones de largo plazo.
El objetivo es que los bancos puedan obtener financiamiento con horizontes temporales más extensos y posteriormente utilizar esos recursos para ampliar la oferta de créditos hipotecarios. De esta manera, el mecanismo buscaría cubrir una de las dificultades que enfrenta este mercado: la necesidad de contar con fondos disponibles durante períodos prolongados para prestar a quienes compran una vivienda.
Caputo explicó que el acceso a la vivienda constituye uno de los motivos centrales para avanzar con el esquema.
“Para este gobierno es una prioridad: uno, porque hace a la justicia social, no hay nada más justo que una persona que tenga trabajo tenga una vivienda y no tenga que esperar 30 años para ahorrar para poder comprarla”, sostuvo el ministro.
El funcionario también destacó el efecto que, según considera, podría tener una expansión de los créditos hipotecarios sobre otros sectores de la actividad.
“Tiene un efecto multiplicador en la economía, porque tiene que comprar distintas cosas como una cama, una TV, todo esto motoriza otros sectores”, explicó.
El Gobierno también apunta a la formalización laboral
Caputo señaló que otro de los objetivos está relacionado con la formalización de los trabajadores, debido a la necesidad de demostrar ingresos para acceder al financiamiento bancario.
“Hoy hay casi un 50% de los trabajadores en la informalidad; hay muchos jóvenes que trabajan local y en el exterior que están en la informalidad. Pudiendo acceder a un crédito hipotecario, ese alquiler ahora pasaría a ser algo parecido a la cuota de la vivienda propia”, afirmó.
De esta manera, el esquema anunciado no supone simplemente retirar recursos del FGS para entregarlos a quienes soliciten un crédito. La propuesta busca utilizar la capacidad de inversión del Fondo para financiar a largo plazo a los bancos, que posteriormente serían los encargados de otorgar los préstamos hipotecarios.
El FGS mantendría así su papel como inversor dentro de una operatoria destinada, según el Gobierno, a ampliar la disponibilidad de financiamiento y generar mejores condiciones para quienes buscan acceder a una vivienda propia.

