Belloso y Gil analizan teatro, consumo y capitalismo

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En la antesala del estreno porteño de “La ratonera”, el clásico policial de Agatha Christie adaptado y dirigido por Manuel González Gil, el actor Carlos Belloso reflexionó sobre el contexto cultural y social actual y lanzó una frase que resume su mirada crítica: “Estamos en una ratonera de la que no podemos escapar del capitalismo”.
La nueva versión de la obra, que llegará a la cartelera de la Ciudad de Buenos Aires, reúne a un elenco numeroso en el que también se destaca Andrés Gil. Ambos dialogaron con la Agencia Noticias Argentinas sobre el desafío de encarar un texto emblemático del policial de misterio y, al mismo tiempo, sobre el impacto del consumismo y las políticas culturales en la ficción nacional.
Belloso explicó que el proceso de ensayos se vive con entusiasmo y con la guía firme de González Gil, quien trabajó una puesta dinámica en base a distintos cuadros. “Tenemos muchas ganas de salir a escena, con un grupo de compañeros bárbaros y grandes expectativas”, señaló el actor, poniendo el foco en el carácter coral de la propuesta.
Una versión ágil para el público actual
La adaptación de “La ratonera” implicó recortar la duración original, que superaba las dos horas, hasta llevarla a alrededor de una hora y media. Lejos de restarle profundidad, los protagonistas valoran el trabajo del director para condensar la trama sin perder suspenso ni densidad dramática, en tiempos donde la atención del público parece fragmentarse.
Para Gil, la obra se convierte en una experiencia casi interactiva: cada espectador se suma como un “detective más” que intenta anticipar quién es el asesino dentro de un elenco en el que todos los personajes guardan secretos y resultan sospechosos. Esa combinación de intriga clásica y ritmo contemporáneo busca atraer tanto a fanáticos del género como a quienes no suelen consumir policiales.
Consumo, redes y la “ratonera” capitalista
Consultados sobre la caída en la capacidad de atención de las audiencias, los actores ligaron el fenómeno a la lógica de las redes sociales y a un modelo de consumismo permanente. Gil apuntó que hoy los contenidos audiovisuales parecen obligados a mostrar el final desde el inicio para retener al espectador, lo que achica los tiempos de desarrollo de las historias.
En ese contexto, Belloso utilizó la metáfora de la “ratonera” para describir un sistema del que, sostiene, resulta difícil escapar: un capitalismo que empuja al consumo constante e impacta en la forma de producir y de ver ficción. El teatro, aseguran, aparece como un espacio de resistencia, donde todavía es posible sostener relatos que requieren atención, escucha y cierta pausa.
Defensa del INCAA y del Instituto Nacional del Teatro
La charla también derivó en la discusión sobre las políticas culturales y los cuestionamientos al INCAA y al Instituto Nacional del Teatro. Gil calificó de “muy injusto” el escenario de desfinanciamiento y advirtió que, muchas veces, se construye a la cultura como un enemigo funcional a la polarización política.
- Reclamó que se entienda al cine y al teatro como inversión y no como gasto.
- Recordó que las industrias culturales son parte de la identidad argentina y generan retorno económico comprobable.
“Ojalá entiendan que el cine y el teatro son parte de nuestra identidad y que no somos un gasto, sino una inversión”, remarcó Gil, en línea con la defensa de los organismos culturales.
Entre la expectativa por el estreno de “La ratonera” y la preocupación por el rumbo de las políticas culturales, Belloso y Gil reivindican al teatro como un ámbito donde el suspenso clásico convive con debates urgentes sobre consumo, capitalismo e identidad argentina.

