El empleo privado registrado cayó a 6,13 millones en mayo y quedó por debajo del nivel de 2018, según datos de SIPA.

El mercado laboral argentino registró en mayo de 2026 un total de 6.131.500 asalariados privados registrados, una cifra inferior a los 6.275.300 del mismo mes de 2018, según datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Desde agosto de 2023, la caída acumulada alcanza unos 277.000 puestos.
La evolución del empleo formal también muestra un cambio en la composición del mercado laboral. Mientras los asalariados privados registrados disminuyeron, los monotributistas aumentaron y alcanzaron los 2,2 millones en mayo, frente a 1,6 millones en 2018.
El empleo privado acumula una caída desde 2023
Desde el inicio de la actual administración se perdieron 241.200 puestos asalariados privados, equivalente a una reducción del 3,78%. El sector acumula además 12 meses consecutivos de retroceso.
Solo en mayo, el empleo registrado cayó por tercer mes consecutivo. Se perdieron unos 12.000 puestos, de los cuales 9.100 correspondieron al sector privado. En ese mismo período, el empleo público sumó alrededor de 700 puestos y los monotributistas incorporaron unos 2.700.
El monotributo ganó peso en el mercado laboral
El crecimiento del monotributo constituye uno de los principales cambios en la composición del empleo. La cantidad de trabajadores bajo este régimen pasó de 1,6 millones en mayo de 2018 a 2,2 millones en 2026, un incremento cercano al 38%.
En paralelo, el empleo público alcanzó los 3,38 millones de trabajadores, por encima de los 3,16 millones registrados en 2018 y de los 3,35 millones de mayo de 2022.
Desde noviembre de 2023, sin embargo, se eliminaron unos 79.900 puestos públicos registrados, equivalente a una reducción del 2,3%.
Construcción, comercio e industria concentraron las bajas
La contracción del empleo se concentró principalmente en sectores con alta participación dentro del mercado laboral privado. En mayo, la construcción cayó 0,52%, el comercio retrocedió 0,34% y la industria manufacturera disminuyó 0,28%.
Las contrataciones alcanzaron niveles similares a los de 2002
Los indicadores de incorporación de trabajadores tampoco muestran una recuperación. En junio, la tasa de entrada al empleo privado registrado se ubicó en 1,6%, según datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) analizados por CP Consultora.
El registro se encuentra entre los niveles más bajos de la serie y resulta comparable con los observados durante la crisis de 2002 y la crisis de 2018-2019.
Los despidos aumentaron durante junio
Otro indicador de la evolución laboral fue el comportamiento de las desvinculaciones. Los despidos aumentaron durante junio y, al considerar el promedio móvil de tres meses, su participación sobre el total de bajas alcanzó el nivel más alto de la gestión de Milei.
El escenario combina una menor incorporación de trabajadores, una reducción de la rotación y una mayor participación de los despidos dentro de las desvinculaciones, mientras el empleo privado registrado continúa por debajo de los niveles observados en 2018.

