Los activos locales volvieron a operar con pérdidas pese al buen desempeño de los mercados internacionales. El riesgo país subió a 427 puntos básicos y el S&P Merval retrocedió tras un intento de recuperación.

Los activos argentinos volvieron a mostrar debilidad este miércoles. Mientras los principales mercados internacionales operaban en alza, los bonos soberanos registraban bajas, el riesgo país superaba los 425 puntos básicos y las acciones no conseguían consolidar un rebote.
El S&P Merval comenzó la jornada con ganancias, pero luego revirtió la tendencia y caía 0,3%, hasta los 3.180.351,58 puntos.
Las acciones argentinas operaron con mayoría de bajas
Entre las compañías con mayores pérdidas en la Bolsa porteña se ubicaban BBVA (-1,9%), Banco Macro (-1,6%) e YPF (-1,2%).
En Wall Street, los ADR argentinos también cotizaban mayoritariamente en terreno negativo. BBVA lideraba las bajas con un retroceso del 1,7%, seguida por Transportadora de Gas del Sur (-0,8%) e YPF (-0,8%).
La economista Elena Alonso señaló que el mercado local continúa sin aprovechar el contexto favorable del exterior. “Esto muestra que, por el momento, el mercado argentino no saca provecho del buen clima internacional”, afirmó.
Los bonos extendieron las pérdidas y subió el riesgo país
En el mercado de renta fija, los bonos soberanos operaban con caídas de hasta 0,8%. El GD38 encabezaba los descensos, seguido por el AL35 (-0,6%), el GD38 (-0,5%) y el GD46 (-0,5%).
Como consecuencia, el riesgo país avanzaba hasta los 427 puntos básicos, de acuerdo con la medición de J.P. Morgan.
Desde Balanz también destacaron el comportamiento de la deuda argentina durante la rueda anterior. “El movimiento llamó la atención, ya que los emergentes se mantuvieron tomadores durante la jornada, dejando a la deuda argentina a contramano”, señalaron.
Wall Street mantuvo la tendencia positiva
Mientras tanto, los principales índices bursátiles de Estados Unidos operaban con ganancias y extendían el impulso que llevó recientemente al Dow Jones y al S&P 500 a alcanzar nuevos máximos históricos.
El optimismo de los inversores se apoyaba en la baja del precio internacional del petróleo y en las expectativas de un posible acuerdo para reabrir el Estrecho de Ormuz.

