La tigresa de Amur fue liberada en una reserva de Kazajistán como parte de un ambicioso proyecto que busca reintroducir al tigre del Caspio, desaparecido durante el siglo XX. El plan de conservación se extenderá por al menos 25 años.

Kazajistán dio un paso histórico en la recuperación de su fauna al liberar a Umit, una tigresa de Amur que tendrá la misión de ayudar a restaurar la población del tigre del Caspio, una especie que se extinguió en Asia Central durante el siglo XX.
La felina fue liberada en la Reserva Natural de Ile-Balkhash, donde abandonó su jaula y se internó en la vegetación como parte de un programa de reintroducción que lleva una década de preparación.
“Este es un día histórico. Estamos comenzando la implementación del proyecto de reintroducción del tigre del Caspio. Los preparativos han estado en marcha durante mucho tiempo, durante 10 años”, afirmó el ministro de Ecología de Kazajistán, Yerlan Nyssanbayev.
Aunque el tigre del Caspio desapareció hace décadas debido a la caza, la pérdida de su hábitat y la disminución de sus presas, los científicos consideran que el tigre de Amur es su pariente más cercano desde el punto de vista genético, por lo que puede adaptarse a las condiciones de la región.
Según explicó el ministro, el proyecto tiene como objetivo restaurar el equilibrio ecológico de la zona.
“El proyecto del tigre es de gran importancia para la restauración del ecosistema. La pérdida de cualquier especie puede provocar procesos irreversibles”, sostuvo.
Umit es una de las cuatro tigresas de Amur trasladadas desde Rusia a Kazajistán para participar del programa. La liberación de las otras tres dependerá de los resultados que obtengan los especialistas durante el seguimiento de Umit en su nuevo entorno.
Las autoridades reconocen que la recuperación de una población estable demandará varias décadas. El plan de conservación continuará durante al menos 25 años y contempla un monitoreo permanente para evaluar la adaptación de los animales y la evolución del ecosistema.
Pese a ser uno de los grandes depredadores del planeta, el tigre de Amur enfrenta amenazas derivadas de la actividad humana, principalmente por la reducción de sus presas y la degradación de su hábitat, factores que también resultarán determinantes para el éxito del proyecto en Asia Central.

