La irrupción de un goleador de 17 años en Liniers

NewsITe
Thiago Aguirre tiene apenas 17 años y en cuestión de cuatro días pasó de ser una promesa de la Fábrica de Vélez a convertirse en el nuevo héroe del equipo de Liniers. El joven centrodelantero tucumano marcó de cabeza el gol del triunfo por 1-0 frente a Independiente, en el estadio José Amalfitani, y empezó a escribir su propia historia en la Primera División del fútbol argentino.
El encuentro, correspondiente al Torneo Clausura, encontraba a Vélez en un contexto particular: sin refuerzos en el último mercado y tras las salidas de Braian Romero y Florián Monzón, el plantel quedó con poco recambio en ataque. Ante ese escenario, Guillermo Barros Schelotto decidió mirar con fuerza a las divisiones inferiores y darle minutos a varios juveniles, entre ellos Aguirre.
El delantero había debutado días antes frente a Talleres, en Córdoba, donde ingresó en el segundo tiempo y fue clave al encabezar un contraataque que terminó en gol de Diego Valdés para el 3-1 definitivo. En total, Aguirre suma apenas 63 minutos en Primera: 30 ante el conjunto cordobés y 33 frente a Independiente. En ese escaso tiempo ya registra una asistencia y un tanto decisivo, números que potencian la ilusión velezana.
Del semillero a la Primera: quién es Thiago Aguirre
Nacido en Tucumán en 2009, Aguirre se desempeña principalmente como centrodelantero, aunque su velocidad y su técnica le permiten moverse también como extremo o mediapunta. Se formó futbolísticamente en la Fábrica de Vélez, uno de los proyectos juveniles más reconocidos del país, donde fue puliendo su olfato goleador y su capacidad para atacar los espacios dentro del área.
Durante 2025 firmó su primer contrato profesional con la institución de Liniers, con vigencia hasta diciembre de 2027 y una cláusula de rescisión de 15 millones de dólares. La apuesta dirigencial por el tucumano muestra la confianza que el club tiene en su proyección, en una línea histórica que incluye a otros delanteros surgidos de la casa que luego dieron el salto a Europa.
Su gol ante Independiente llegó a los 24 minutos del segundo tiempo. Aguirre se metió entre los centrales, anticipó a Juan Manuel Fedorco y conectó de cabeza un centro preciso de Joaquín García. El testazo, bien direccionado hacia el ángulo izquierdo de Rodrigo Rey, dejó sin respuestas al arquero y desató el festejo en las tribunas del Amalfitani.
Confianza del DT y sueño de campeón
Tras el partido, Aguirre remarcó su sentido de pertenencia con el club: “Tengo toda una vida acá. La Fábrica de Vélez me enseñó a ganar, a ganar y a ganar, y a poner garra”, afirmó, todavía con la emoción a flor de piel por su primer gol oficial en la máxima categoría.
El atacante también valoró el respaldo del cuerpo técnico encabezado por Barros Schelotto: “Guillermo nos pide que seamos atrevidos, que encaremos y que hagamos todo lo que sabemos hacer. Eso te da confianza para entrar, agarrar la pelota y querer encarar”. Esa libertad para arriesgar dentro de la cancha se vio reflejada en sus intervenciones, siempre buscando el arco rival.
“Tiene mucha técnica y velocidad, no especula nunca y es muy directo. A pesar de tener 17 años, no trata solamente de cumplir, sino de hacer algo. Tiene una madurez importante”, destacó Barros Schelotto sobre Aguirre.
Luego de convertir, el juvenil besó el escudo y reconoció que estuvo al borde de las lágrimas al recordar el esfuerzo de su familia para acompañar su carrera. Con Vélez liderando la Zona A con puntaje ideal, Aguirre empezó a ganarse un lugar en la rotación y no ocultó su anhelo máximo: “Salir campeón con Vélez sería lo mejor que me pasaría en la vida”. El futuro, para el pibe tucumano, recién comienza.

