UOM reanudó la negociación salarial con siderúrgicos y metalúrgicos y recibió una propuesta que “no colmó las expectativas”

La comisión de delegados paritarios de la Unión Obrera Metalúrgica se reunió este jueves con representantes de la Cámara Argentina del Acero en busca de destrabar una compleja paritaria siderúrgica que desde hace más de dos años no genera un acuerdo. Horas más tarde fue el turno de la Rama 17 metalmecánica. “Vinieron con ofrecimientos que no cumplen nuestras expectativas”, indicaron a EL NORTE desde el gremio.

De la redacción de EL NORTE
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Mientras se extiende la intervención del gremio que desplazó a Abel Furlán de su conducción nacional, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) retomó este jueves sus incipientes negociaciones salariales con empresarios de las ramas 21 (siderúrgica) y 17 (metalmecánica). Fue en sendos encuentros que se produjeron al mediodía con representantes de la Cámara Argentina del Acero y desde las 14:00 con referentes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) y de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC). En su rol de delegado paritario participó de los encuentros el metalúrgico nicoleño Edgardo Holstein, secretario adjunto de la seccional San Nicolás del gremio.

Una vez cerrados los encuentros, hubo una puesta en común en cada seccional. “Vinieron las cámaras con ofrecimientos que no cumplen nuestras expectativas. Delegados paritarios y empresarios quedaron en seguir charlando a fin de acercar las posiciones”, indicó a EL NORTE una fuente de la seccional San Nicolás del gremio.

La organización gremial busca conseguir un aumento salarial que compense un desfase inflacionario de casi 13 puntos para la Rama 17. En el caso de la Rama 21, que comprende a los trabajadores y trabajadoras de siderúrgicas como Ternium y Acindar el desafío es todavía más complejo: esa actividad no tiene una escala salarial surgida del consenso desde hace más de dos años.

Las reuniones de este jueves vinieron a dar continuidad a un ciclo iniciado dos semanas atrás: el 7 de julio pasado, cuando las partes se encontraban por primera vez en la sede central del gremio antes de que las paritarias sean convocadas formalmente por la Secretaría de Trabajo dependiente del Ministerio de Capital Humano de la Nación.

Según trascendió, la intención no pasa únicamente por definir porcentajes de incremento, sino por encontrar una herramienta que permita recuperar parte del poder adquisitivo perdido en los últimos años, sobre todo en el caso de la Rama 21. El gremio y las empresas coinciden en que la situación del sector exige analizar alternativas que vayan más allá de seguir mes a mes la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

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Dos años sin acuerdo

En el caso de la Rama 21, correspondiente a la actividad siderúrgica –y por ese motivo de aún mayor interés para las seccionales San Nicolás y Villa Constitución del gremio– el escenario es todavía más incierto. Trabajadores y trabajadoras de Ternium, Acindar y otras siderúrgicas no cobran un salario acordado en paritaria desde hace más de dos años.

El último fue el correspondiente a junio de 2024. Entre julio de 2024 y abril de 2025, aun sin una escala acordada las empresas del sector se avinieron a pagar sumas no remunerativas mensuales.

Después de aquello, a partir de mayo del año pasado y hasta la actualidad los siderúrgicos vienen percibiendo sumas remunerativas en concepto de anticipos a cuenta de un eventual nuevo acuerdo. Desde el gremio se encargan de subrayar que estas sumas fueron aplicadas “unilateralmente” por las empresas, sin acuerdo previo con el gremio.

En la Cámara Argentina del Acero (entidad empresaria que representa a las compañías en la paritaria de Rama 21) consideran que esas medidas extraordinarias acompañaron debidamente la progresión inflacionaria de todos esos meses, por lo que consideran que no es necesaria una revisión hacia atrás. UOM no coincide con esa lectura.

En cuanto a poder adquisitivo perdido en el proceso, ya en enero de este año el gremio estimó que para ese entonces cada trabajador ya había resignado un salario y una décima parte.

“Desde julio de 2024 la Cámara empresarial viene sosteniendo una postura que no acompaña la evolución de la inflación, proponiendo incrementos por debajo de los aumentos de precios e instrumentando ajustes unilaterales bajo la modalidad de ‘anticipos’, con impactos directos en el poder adquisitivo”, repasaba la organización que a nivel nacional conducía por aquellos días Abel Furlán.

“En diciembre de 2025 los salarios siderúrgicos quedaron 9 puntos por debajo de la inflación acumulada”, advertían. Y completaban: “De esta forma, a lo largo de los últimos 18 meses, la pérdida salarial promedio equivale a 1,1 sueldos, lo que para un salario promedio del sector representa cerca de $2.000.000”.

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