Faroni, en el centro de la polémica durante la semifinal

NewsITe
El empresario teatral Javier Faroni reapareció en público en un escenario tan visible como inesperado: el estadio de Atlanta, en Estados Unidos, donde la Selección argentina enfrentó a Inglaterra por las semifinales de la Copa del Mundo. Su presencia se produce en medio de una causa judicial por presunto lavado de dinero y desvío de fondos vinculados a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a través de su firma TourProdEnter.
Faroni, que viajó como parte de la delegación ligada a la cúpula dirigencial y al negocio del fútbol, intentó pasar desapercibido entre el público. Sin embargo, fue rápidamente identificado por periodistas argentinos y por hinchas que se encontraban cerca del sector reservado para familiares de los jugadores del seleccionado nacional, lo que reavivó el debate en torno a su rol en la estructura económica de la AFA.
El empresario se encuentra bajo investigación tanto de la Justicia argentina como del FBI. Los organismos indagan el manejo de unos 260 millones de dólares de fondos de la AFA en el exterior y analizan si parte de ese dinero habría sido utilizado para la adquisición del club italiano Perugia. Las miradas se concentran en TourProdEnter LLC, la empresa radicada en Miami que se convirtió en un actor central en la comercialización de la Selección.
El acuerdo con AFA y el millonario flujo de dinero
En 2021, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y el entonces tesorero, Pablo Toviggino, firmaron un contrato con TourProdEnter LLC. La compañía figura legalmente a nombre de Érica Gillette, esposa de Faroni, y se le otorgó una comisión del 30% sobre todos los ingresos generados en el exterior por la Selección argentina: sponsors, derechos de televisión y partidos amistosos, además de un 10% extra en concepto de logística.
Según fuentes vinculadas al caso, a través de este esquema la empresa llegó a manejar una recaudación total cercana a los 300 millones de dólares. A partir de esos montos, la Justicia investiga un posible esquema de enriquecimiento ilícito y desvío de recursos que, en teoría, debían fortalecer las arcas del fútbol argentino. El volumen de dinero y la falta de transparencia en la operatoria encendieron alarmas en distintos organismos de control.
Vínculo político, poder en AFA y extensión del contrato
La relación entre Tapia y Faroni se consolidó durante la pandemia de Covid-19. En ese período, el empresario teatral ocupó el cargo de director titular de Aerolíneas Argentinas y tuvo participación en la coordinación de vuelos especiales para repatriar a deportistas argentinos que se encontraban en el exterior. Ese rol le permitió tejer lazos con el mundo del deporte y, en particular, con la conducción de la AFA.
Con el correr de los años, su influencia en la estructura económica de la casa madre del fútbol local se fue afianzando. En octubre del año pasado trascendió que Tapia decidió extender el vínculo contractual con la empresa ligada a Faroni hasta diciembre de 2030, una decisión que hoy vuelve a quedar bajo la lupa a la luz de las investigaciones en curso y del cuestionamiento público sobre los términos del acuerdo.
- TourProdEnter administró cientos de millones de dólares derivados de la Selección.
- La Justicia argentina y el FBI siguen el rastro de los fondos trasladados al exterior.
- La extensión del contrato hasta 2030 suma presión política sobre la cúpula de la AFA.
La aparición de Faroni en un partido clave de la Selección, mientras avanzan causas por presunto lavado de dinero, agrega tensión a un escándalo que combina fútbol, política y negocios millonarios.
Mientras la Selección argentina continúa su camino deportivo, el frente judicial y político que rodea a la conducción de la AFA y a sus socios comerciales promete seguir escalando. La presencia de Faroni en Estados Unidos, lejos de ser un detalle menor, se convierte en una postal incómoda en el corazón del negocio más popular del país.

