La audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona quedó marcada por un fuerte enfrentamiento entre Fernando Burlando y Francisco Oneto. El tribunal debió disponer un cuarto intermedio y la Policía intervino para evitar que la discusión pasara a una agresión física.

Lo que comenzó como una audiencia centrada en la declaración de uno de los últimos testigos del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona terminó envuelto en un escándalo. Los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto mantuvieron un intenso enfrentamiento verbal que estuvo a punto de derivar en una pelea física, obligando al tribunal a decretar un cuarto intermedio y a disponer la intervención policial.
Según la información oficial, la audiencia tenía como único testigo al custodio Julio Soria, quien estuvo presente en la vivienda donde falleció el exfutbolista. Sin embargo, el foco pasó rápidamente del testimonio al duro intercambio entre los representantes de las partes.
La discusión comenzó cuando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, solicitó que el tribunal volviera a advertir al testigo sobre las consecuencias penales de incurrir en falso testimonio. La petición fue cuestionada por Oneto, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, quien interpretó el planteo como una forma de presión hacia el testigo.
A partir de ese momento, el intercambio fue subiendo de tono. Burlando respondió con un comentario dirigido al defendido de Oneto y la discusión derivó en agravios personales. Ante la creciente tensión, los jueces decidieron interrumpir momentáneamente la audiencia para intentar calmar la situación.
El enfrentamiento continuó fuera de la sala
Lejos de descomprimir el conflicto, el cuarto intermedio trasladó la discusión a los pasillos de los tribunales. Allí, ambos abogados quedaron frente a frente, intercambiaron insultos y estuvieron al borde de una agresión física. La rápida intervención de efectivos policiales y de integrantes del equipo judicial evitó que el episodio pasara a mayores.
Tras el incidente, los magistrados convocaron a Burlando y Oneto a una reunión con el presidente del tribunal para evaluar lo sucedido e incluso analizar posibles sanciones disciplinarias por la conducta exhibida durante la audiencia.
Una vez reanudado el debate, el presidente del Tribunal Oral, Alberto Gaig, lanzó una advertencia dirigida a todos los presentes: señaló que cualquier nuevo episodio de esa naturaleza derivará en la expulsión de los abogados involucrados de la sala de audiencias.
Superado el incidente, el fiscal Patricio Ferrari retomó el interrogatorio al custodio Julio Soria, quien continuó prestando declaración en una jornada que, pese a estar destinada a la producción de prueba, quedó marcada por el fuerte enfrentamiento entre dos de los principales abogados del proceso judicial que investiga las responsabilidades por la muerte de Diego Maradona.

