El Parlamento agota agenda antes del parate invernal

NewsITe
El Congreso nacional llega al receso invernal con las baterías casi agotadas tras un semestre atravesado por avances parciales y fuertes postergaciones. Con una última sesión prevista en el Senado y mínima actividad en Diputados, el Parlamento se encamina a un virtual “apagón” legislativo mientras el Gobierno proyecta un relanzamiento de su agenda a partir de agosto.
En la Cámara alta, la sesión del martes 16 se concentrará en la aprobación de pliegos judiciales y en la postergada ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Será el cierre formal de un período en el que el oficialismo logró algunos objetivos clave, como la reforma laboral, pero dejó en suspenso buena parte de los proyectos que buscaba impulsar.
En Diputados, en tanto, la última sesión se celebró el 24 de junio. Desde entonces, la actividad quedó reducida a reuniones de comisión aisladas, como el debate sobre la ley antibarrabravas y encuentros protocolares. Quedaron en stand by iniciativas como la ley de lobby, la adhesión al acuerdo internacional sobre Patentes y las modificaciones a la Ley de Financiamiento Universitario.
Proyectos demorados y una agenda que se empantana
En el Senado, el parate fue aún más evidente: se volvió a postergar la llamada Ley Hojarasca —paquete de derogaciones y simplificaciones normativas— y la reducción del régimen de subsidios al gas para las zonas frías, un punto sensible para provincias patagónicas y del interior bonaerense. Tampoco avanzó el debate del denominado Súper RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones, que el Gobierno considera una pieza central para atraer capitales.
A la vez, quedó sin horizonte cercano la discusión sobre cambios a la ley de emergencia en Discapacidad, mientras que la nueva ley de Salud Mental, pese a haber tenido tres plenarios de comisión, no parece ser una prioridad para el oficialismo. También permanecen sin tratamiento los proyectos para derogar la ley de Etiquetado Frontal de Alimentos y las iniciativas de prevención de la ludopatía digital, tema que preocupa por el crecimiento de las apuestas en línea entre jóvenes.
El oficialismo busca relanzar su estrategia parlamentaria
Pese al cierre con gusto a poco, en la Casa Rosada y en el bloque oficialista miran al segundo semestre con expectativas. El Gobierno apuesta a que, tras el receso, se abra una nueva etapa parlamentaria, apoyado en una mejora en la imagen presidencial y en la salida del vocero Manuel Adorni, cuya situación patrimonial había derivado en un escándalo que tensó puentes con la oposición y ralentizó negociaciones en el Congreso.
En la hoja de ruta para lo que viene se destacan el envío del Presupuesto 2027, condicionado por un posible proyecto de “shutdown” del Estado con fuertes restricciones al gasto, la reforma electoral y los cambios a la Carta Orgánica del Banco Central. A ese paquete se sumaría la nueva Ley de Sociedades Generales, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, orientada a ampliar figuras societarias y facilitar la actividad empresaria.
El acto del 9 de Julio en Tucumán, con Javier Milei acompañado por todo su Gabinete y una nutrida presencia de gobernadores, fue leído puertas adentro como el punto de partida simbólico de esta nueva fase. La foto federal y el clima de respaldo político funcionaron como mensaje hacia el mercado y también hacia el Parlamento: el oficialismo pretende recuperar iniciativa y volumen político para encarar discusiones complejas.
La apuesta libertaria es que el receso marque un punto de inflexión: dejar atrás el parate legislativo y consolidar una mayoría circunstancial que permita aprobar reformas estructurales.
Mientras tanto, la oposición atraviesa un momento de dispersión interna. Sin el caso Adorni como eje unificador, los distintos bloques muestran diferencias estratégicas sobre cómo pararse frente al Gobierno. El segundo semestre encontrará a un oficialismo decidido a acelerar y a una oposición obligada a redefinir su estrategia en un escenario donde el año electoral ya asoma en el horizonte.

