Día Nacional de la Medicina Social: un homenaje al legado de Favaloro

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Cada 12 de julio, la Argentina conmemora el Día Nacional de la Medicina Social en recuerdo del nacimiento de René Favaloro, una de las figuras más influyentes de la cardiología y del pensamiento sanitario del país. La fecha invita a reflexionar sobre una idea que el propio Favaloro defendió con firmeza: la salud debe ser un derecho garantizado para toda la población y no un privilegio reservado a unos pocos.
La medicina social entiende que el bienestar no se define únicamente en un quirófano o en un consultorio. También depende de las condiciones en las que las personas viven, trabajan, estudian y se cuidan. Factores sociales, económicos y culturales inciden de manera directa en la calidad de vida y muchas veces quedan fuera del foco cuando se habla de sistema de salud.
“Cuando se piensa en los grandes hitos de la medicina, suele venir a la mente la alta complejidad: una cirugía que salva una vida, un diagnóstico difícil, un avance tecnológico. Sin embargo, hay una dimensión de la salud que se juega mucho antes de llegar al hospital y que impacta de manera directa en el bienestar de las personas: las condiciones en las que viven, trabajan y se cuidan cada día”, remarcó la especialista Ailín Catalá, al poner el acento en la prevención y en el abordaje comunitario.
Prevención y atención primaria, pilares del sistema
Argentina lleva más de tres décadas publicando de forma ininterrumpida los Indicadores Básicos de Salud, un compendio de más de 140 variables oficiales que permiten monitorear la situación sanitaria. Sobre esa base se impulsa un modelo de atención primaria, con foco en la prevención, la promoción de la salud y el trabajo territorial, donde equipos interdisciplinarios se acercan a los barrios para detectar riesgos y acompañar a las familias.
En la Región de las Américas, las enfermedades no transmisibles –como las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las patologías respiratorias crónicas– explican cerca del 80% de las muertes anuales, alrededor de 5,5 millones de personas, según la OPS/OMS. Para la médica Valeria El Haj, directora médica de Ospedyc, esta realidad demuestra que la prevención debe ocupar un lugar central en la gestión sanitaria.
La especialista subraya que una parte importante de esa carga de enfermedad puede evitarse o retrasarse si se interviene de manera temprana sobre factores de riesgo modificables: tabaquismo, consumo problemático de alcohol, sedentarismo, alimentación inadecuada, hipertensión, obesidad y alteraciones metabólicas. “Desde el sistema de salud, prevenir significa identificar riesgos, promover controles periódicos, acompañar cambios de hábitos y garantizar continuidad del cuidado antes de que aparezcan complicaciones evitables”, sostiene.
Determinantes sociales y hábitos cotidianos
La perspectiva de la medicina social incorpora de manera explícita los llamados determinantes sociales de la salud: nivel de ingreso, acceso a servicios básicos, vivienda adecuada, educación, empleo y redes de contención. De acuerdo con Catalá, estas variables explican buena parte de las diferencias que se observan entre distintas poblaciones y territorios.
Actuar sobre esos determinantes implica desplegar políticas públicas sostenidas: campañas de vacunación, chequeos preventivos, programas de alimentación saludable y educación sanitaria en escuelas, centros de salud y organizaciones comunitarias. Allí se concreta, en la práctica, el enfoque que impulsó Favaloro.
- Realizar controles médicos periódicos, incluso en ausencia de síntomas.
- Mantener al día el calendario de vacunación en todas las etapas de la vida.
- Acceder a estudios preventivos para detectar a tiempo factores de riesgo como hipertensión, diabetes u obesidad.
- Consultar fuentes confiables y acudir al sistema de salud ante cualquier duda.
- Sostener hábitos saludables: actividad física regular, alimentación equilibrada y buen descanso.
“La medicina social no se agota en los grandes avances científicos: se construye también en cada acción que acerca el cuidado a la comunidad. Porque prevenir, en el fondo, también es una forma de hacer justicia”, destaca Catalá.
En el Día Nacional de la Medicina Social, el homenaje a René Favaloro trasciende el reconocimiento a un referente de la cirugía cardiovascular. Es también un llamado a revisar cómo se organizan los recursos sanitarios, qué brechas persisten en el acceso a la atención y qué lugar se otorga a la prevención en la agenda pública. Garantizar que la salud sea efectivamente un derecho requiere, según coinciden los especialistas, un compromiso sostenido del Estado, el sistema de salud y la comunidad.

