Los accesos sobre la Ruta 9 hacia Ramallo y las localidades de ese distrito exhiben un estado de avanzado deterioro. Baches, deformaciones en la calzada y sectores deteriorados obligan a reducir la velocidad y realizar maniobras que incrementan el riesgo de accidentes. La situación más alarmante se observa en el puente de acceso a Villa General Savio y el Parque Industrial Comirsa, por donde circulan diariamente cientos de camiones y vehículos particulares.

De la Redacción de EL NORTE
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Mientras el Gobierno nacional mantiene paralizadas las inversiones en infraestructura vial y los reclamos por obras se acumulan en distintos puntos del país, el estado de los puentes de la Autopista Buenos Aires-Rosario en jurisdicción de Ramallo se ha convertido en una preocupación cada vez más visible para vecinos, trabajadores y transportistas.
La situación más alarmante se observa en el puente de acceso a Villa General Savio y al Parque Industrial Comirsa, una estructura estratégica por la que circulan diariamente cientos de camiones, vehículos particulares y trabajadores que se dirigen a uno de los principales polos productivos de la región. Baches, deformaciones en la calzada y sectores deteriorados obligan a reducir la velocidad y realizar maniobras que incrementan el riesgo de accidentes.
Sin embargo, el problema no se limita a ese acceso. Distintos puentes ubicados sobre la traza de la autopista presentan signos evidentes de desgaste y falta de mantenimiento. El caso más emblemático es el puente de la Ruta 51, una estructura fundamental para la conectividad regional que durante años acumuló deterioro hasta requerir intervenciones de emergencia.
EL NORTE recorrió cada uno de los tres accesos que se encuentran sobre la Ruta 9 para el ingreso a distintas localidades del Partido de Ramallo, donde la cantidad de tránsito pesado, más la falta de inversiones de Nación y Provincia, dejan en evidencia un claro desinterés por la intransitabilidad de los mismos.
Tres accesos
El primer acceso hacia una localidad del Partido de Ramallo, sentido Rosario- Buenos Aires, el conocido como puente de Sánchez, presenta uno de los mayores riesgos. Por la bajada que permite la salida hacia la Autopista, sentido norte, cuenta con desniveles en el camino como así también grandes pozos que los conductores esquivan. Es cuestión de tiempo, hasta que el lado que sigue moderadamente mejor, también se dañe y cueste más esquivar las roturas del pavimento.


Siguiendo con otro, el considerado como más relevante porque permite ingresar a Villa Ramallo y Ramallo pueblo, que además conecta con la Ruta provincial 51, también debe sortearse el cuidado a la hora de ingresar. Hacia el lado de la ciudad, los conductores esquivan los desniveles y roturas de la ruta teniendo que conducir por el sentido contrario. El problema principal, es cuando los camiones intentan esquivar esos pozos, ya que deben hacerlo con sumo cuidado dependiendo la enorme cantidad de tránsito.
Por último, el puente de acceso a El Paraíso es uno de los que mayores dificultades presenta tanto para el ingreso como el egreso. El pavimento con desniveles, pozos grandes y hasta parte sin pavimentar que alborotan la normal circulación.
En este contexto, también surgen cuestionamientos hacia la gestión municipal encabezada por Mauro Poletti. En los últimos meses el municipio aceleró las gestiones para obtener el control del tramo comprendido entre la autopista y el Camino de la Costa, en el acceso a Villa General Savio. La intención oficial es avanzar con la instalación de una balanza y un pórtico de control para cobrar la tasa de tránsito pesado a los camiones que ingresan al distrito.

