Alarman los despidos y el freno productivo en la avicultura entrerriana

NewsITe
Dirigentes políticos, sindicales, empresarios y representantes de los trabajadores conformaron una mesa de trabajo para abordar la crítica situación de Granja Tres Arroyos, uno de los principales actores del sector avícola argentino, cuya crisis impacta de lleno en la provincia de Entre Ríos y en la economía nacional.
El encuentro se realizó en la sede de la CGT y reunió a referentes de la Cámara de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), dirigentes gremiales, trabajadores y figuras de peso del arco político. El objetivo central es sostener la actividad, preservar los puestos de trabajo y visibilizar la problemática que atraviesa la planta ubicada en Concepción del Uruguay.
Según fuentes presentes en la reunión, hubo consenso en la necesidad de instalar el conflicto en la agenda pública y promover ámbitos de diálogo que involucren a Nación, provincias, sector privado y sistema financiero. La prioridad es garantizar la continuidad productiva y evitar que el freno del frigorífico derive en un daño social irreparable.
Impacto en el empleo y alerta por las importaciones
El diputado nacional Guillermo Michel advirtió sobre el efecto de la apertura de importaciones en la industria avícola. Señaló que el ingreso masivo de productos del exterior pone en jaque a las empresas locales y sostuvo que, de mantenerse esta tendencia, en pocos años podría desmantelarse buena parte de la capacidad industrial argentina.
Michel remarcó que las respuestas de emergencia, como la asistencia alimentaria a los trabajadores de Granja Tres Arroyos, resultan insuficientes. A su entender, es imprescindible recomponer el capital de trabajo de la firma para reactivar la producción, recuperar salarios y generar nuevos empleos.
El intendente de Villaguay, Adrián Fuertes, subrayó que la avicultura representa alrededor del 50% de la producción de Entre Ríos, provincia que es uno de los motores del sector a nivel nacional. Recordó que solo en Granja Tres Arroyos se registran 900 despidos directos, dentro de un universo estimado de 8.000 trabajadores afectados en todo el país por la crisis.
Reclamo por mayor presencia del Estado y propuestas de salida
Fuertes cuestionó lo que definió como una “ausencia total del Estado” en la contención de las familias y advirtió que no se observan políticas específicas para sostener un nivel de dignidad para quienes perdieron su ingreso. Aclaró, además, que no se trata de una crisis generalizada de toda la actividad avícola, sino de un segmento puntual, lo que —según señaló— debería facilitar el diseño de herramientas de asistencia focalizada.
El exministro de Producción de Entre Ríos, Juan José Bahillo, explicó que el frigorífico de Concepción del Uruguay detuvo su producción, dejando sin ingresos a 900 trabajadores y generando un fuerte impacto social y económico en la ciudad. La mesa de diálogo, indicó, hará un seguimiento del conflicto y trabajará en la elaboración de alternativas que permitan recomponer la operatoria.
En la misma línea, la diputada nacional por Entre Ríos Marianela Marclay planteó la necesidad de ampliar el diálogo institucional y propuso que los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Axel Kicillof (Buenos Aires) encabecen gestiones conjuntas para encontrar una respuesta para las familias afectadas.
- Visibilizar el conflicto en la Cámara de Diputados para instalar el tema a nivel nacional.
- Impulsar una mesa específica en Entre Ríos con el Gobierno provincial y el sistema financiero.
- Coordinar reuniones con la CEPA para articular una respuesta sectorial y preservar más de 2.000 puestos de trabajo.
“A este ritmo, en dos o tres años no va a quedar ninguna industria argentina en pie”, advirtió el diputado Guillermo Michel al referirse a la avalancha de importaciones que enfrenta el sector avícola.
Los participantes coincidieron en que la continuidad de Granja Tres Arroyos es clave no solo para Entre Ríos, sino también para la cadena avícola nacional. La mesa de diálogo se perfila como un ámbito para intentar contener la crisis, evitar nuevos despidos y promover soluciones que permitan recomponer la producción y el empleo en una actividad estratégica para el país.

