La Jefatura de Gabinete volvería a concentrar poder político

NewsITe
El Gobierno nacional evalúa un cambio de peso en el organigrama del Poder Ejecutivo: el Ministerio del Interior volvería a quedar bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete si se confirma la llegada de Diego “El Colo” Santilli a ese cargo, en reemplazo de Manuel Adorni.
Según indicaron a Noticias Argentinas fuentes oficiales consultadas por este medio, la salida de Adorni de la gestión libertaria abrió la puerta a una reconfiguración interna que busca, por un lado, ordenar el frente político y, por otro, mostrar un relanzamiento de la administración de Javier Milei en la segunda parte del año.
En las conversaciones mantenidas en las últimas horas en Casa Rosada cobró fuerza la idea de volver a ubicar al Ministerio del Interior bajo el ala directa de la Jefatura de Gabinete, esquema que había quedado atrás cuando Santilli se hizo cargo de esa cartera hacia fines de octubre pasado. De concretarse este movimiento, el dirigente sumaría nuevamente un rol central en la coordinación política del Gobierno.
Un esquema similar al de Francos y Catalán
De acuerdo con los primeros bosquejos que circulan en el oficialismo, si Santilli desembarca en la Jefatura de Ministros mantendría injerencia directa sobre el área política que hoy ocupa, con un modelo de funcionamiento muy parecido al que se dio entre Guillermo Francos, cuando era jefe de Gabinete, y Lisandro Catalán, ministro del Interior.
En ese esquema, se prevé la designación de un nuevo titular formal para Interior, aunque con una conducción política concentrada en la Jefatura. Es decir, Santilli se transformaría en el jefe político del área, mientras que el ministro a cargo quedaría bajo su supervisión en el día a día, tal como ocurrió hasta 2025 con Francos y Catalán.
Anuncio inminente y mensaje hacia la interna
Voceros gubernamentales deslizaron que el anuncio de la llegada de Santilli podría concretarse este domingo, mientras que la jura y asunción se postergarían para los primeros días de la próxima semana. En el entorno presidencial consideran que ese acto servirá como puntapié para un relanzamiento de la gestión libertaria, con énfasis en la consolidación del rumbo económico y un intento de ordenar la interna oficialista.
De confirmarse, Santilli se convertirá en el cuarto jefe de Gabinete de Milei, después de Nicolás Posse, Guillermo Francos y el propio Adorni. El movimiento implicaría una nueva redistribución de poder dentro del Gobierno y reforzaría la figura del exministro del Interior como uno de los interlocutores clave del oficialismo con gobernadores, intendentes y el Congreso.
En la Casa Rosada consideran que la reorganización de la Jefatura de Gabinete y el Ministerio del Interior será una señal hacia la política y los mercados de que el Gobierno busca mayor cohesión y previsibilidad en su esquema de toma de decisiones.
Mientras se aguarda la confirmación oficial, en el entorno libertario admiten que la nueva etapa intentará mostrar un Gobierno más compacto y con una conducción política concentrada en pocas manos, en línea con la estrategia de Milei de fortalecer su núcleo de confianza de cara a los desafíos legislativos y económicos del segundo semestre.

