Capitalismo de amigos y energía: cómo creció Soda Neuss con los tarifazos

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Las políticas económicas impulsadas desde la asunción de Javier Milei reconfiguraron el mapa del poder empresarial en la Argentina. En el centro de esa transformación aparece un actor señalado por economistas y analistas del sector como uno de los grandes ganadores del nuevo esquema tarifario: el Grupo Soda Neuss, que consolidó su presencia en electricidad y energía en todo el país.
Informes recientes lo describen como el conglomerado “estrella” de la actual gestión. Mientras buena parte de la economía real transitó una fuerte recesión, el rubro de electricidad, gas y agua registró un incremento de precios del 760% entre 2023 y 2025, muy por encima del 334% acumulado de la inflación general, según el estudio “Las privatizadas con Milei: Tarifazos, ganancias extraordinarias y reticencia inversora”, elaborado por el Instituto de Pensamientos y Políticas Públicas (IPyPP).
Esta dinámica alimenta las críticas sobre la consolidación de un esquema de “capitalismo de amigos” en sectores estratégicos, donde decisiones regulatorias y marcos normativos habrían favorecido a un puñado de grupos económicos. En este contexto, Soda Neuss se posicionó de manera dominante en distintas etapas de la cadena energética, con resultados financieros que muestran incrementos de ingresos y rentabilidad muy por encima del promedio de la economía.
La expansión de Soda Neuss: de Río Negro a la red eléctrica nacional
El vínculo del grupo con la energía no es nuevo. Desde 2013, Soda Neuss participa en proyectos de generación solar y controla la distribuidora eléctrica de Río Negro (EDERSA). A partir de allí comenzó una expansión paulatina que, de acuerdo con fuentes del sector, se habría acelerado con los procesos de privatización y concesión asociados a la Ley Bases.
Con ese marco, el conglomerado avanzó sobre activos clave y amplió su presencia en generación, transporte y distribución. Entre las empresas en las que adquirió participación o influencia se destacan:
- Cerros Colorados y Alicurá, centrales hidroeléctricas ubicadas en la Patagonia.
- EDET, Empresa Distribuidora de Electricidad de Tucumán.
- EJESA, Empresa Jujeña de Energía S.A., clave para el suministro en el norte argentino.
- Transnoa, Transener y LITSA, compañías estratégicas dedicadas al transporte de energía en alta tensión, con impacto a nivel nacional y regional.
De esta manera, el grupo pasó de operar de forma acotada en una provincia a tener presencia en varios eslabones críticos del sistema eléctrico argentino, controlando redes que conectan generadoras, grandes usuarios y hogares.
Ganancias extraordinarias y dudas sobre la inversión
El estudio del IPyPP destaca que la mejora en las cuentas del Grupo Soda Neuss y de las firmas vinculadas no responde tanto a un salto en la eficiencia, sino a la magnitud de los tarifazos. El caso de Transener, principal transportista eléctrica del país, ilustra este proceso.
Entre 2023 y 2025, los ingresos por ventas de Transener pasaron de 373.699 millones a 573.145 millones de pesos medidos en moneda constante. La ganancia bruta (EBITDA) casi se cuadruplicó, al subir de 87.225 millones a 341.355 millones de pesos en el mismo período, un salto que especialistas califican como “extraordinario” en el contexto de caída del poder adquisitivo de los usuarios.
Sin embargo, el informe subraya que estas ganancias no se tradujeron en un incremento equivalente de la inversión productiva. Lejos de encarar un proceso de modernización profunda de redes y equipos, las empresas habrían mantenido niveles moderados de inversión, e incluso en algunos casos registraron retrocesos reales.
“Lo que observamos es una transferencia de ingresos desde usuarios residenciales, comercios e industrias hacia un grupo reducido de compañías, en un esquema donde la tarifa sube mucho más rápido que la inversión”, advierten desde el IPyPP.
La discusión sobre el rol del Estado como regulador y la necesidad de condicionar futuros aumentos de tarifas a planes verificables de inversión promete seguir en el centro del debate público. Mientras tanto, los balances de empresas como Transener, EDET o EJESA muestran que, en el nuevo escenario económico, el negocio de la energía se convirtió en uno de los más rentables del país.

