El colectivero apuntó a una falla mecánica en el sistema de dirección

NewsITe
El conductor del colectivo de la línea 532 que atropelló a varias personas y provocó la muerte de una joven de 18 años en la costa de Mar del Plata declaró ante la Justicia y aseguró que la tragedia se originó por una repentina falla mecánica en el sistema de dirección del ómnibus.
Mariano Miralles, de 30 años, se presentó a declarar ante el fiscal Germán Vera Tapia, a cargo de la investigación. De acuerdo con fuentes judiciales, el colectivero relató que el episodio se produjo cuando circulaba por el Boulevard Marítimo, en el tramo comprendido entre Rivadavia y San Martín, mientras realizaba el recorrido habitual.
“Se rompió la dirección, no giró el volante y no pude hacer nada”, habría explicado Miralles, quien además aprovechó la instancia para expresar sus condolencias a las víctimas y a los familiares de la joven fallecida. Tras la audiencia, recuperó la libertad, aunque continúa formalmente imputado en la causa.
Coincidencias con los testimonios de las pasajeras
La versión del chofer, por el momento, encuentra respaldo en los dichos de tres pasajeras que viajaban en la unidad al momento del siniestro. Según reconstruyó el fiscal, las testigos coincidieron en que el colectivo se desplazaba a una velocidad normal, respetaba las paradas establecidas y detenía la marcha en los semáforos.
No obstante, relataron que, instantes antes del impacto, advirtieron que el conductor había perdido el control del vehículo. Esa descripción refuerza la hipótesis de una falla súbita en el sistema de dirección, una de las líneas centrales de la pesquisa.
Peritajes clave y estado del colectivo
Vera Tapia precisó que, de manera preliminar, se investiga un posible desperfecto en la dirección del ómnibus: el volante habría respondido a los movimientos del conductor, pero las ruedas no giraban en consecuencia.
- El vehículo tenía la Verificación Técnica Vehicular (VTV) vigente.
- Contaba con el seguro obligatorio al día.
- El test de alcoholemia realizado al chofer dio resultado negativo.
Con estos elementos, los peritajes mecánicos que se llevarán a cabo en los próximos días serán determinantes para establecer si la tragedia se debió efectivamente a una falla técnica o si intervino algún otro factor, como un error humano o una deficiencia en el mantenimiento previo del interno.
“El volante giraba, pero no giraban las ruedas”, señaló el fiscal Vera Tapia al describir la principal hipótesis sobre el origen del siniestro.
Mientras la investigación avanza y se esperan los informes técnicos, el caso reabre el debate sobre el estado de las unidades de transporte público, los controles de seguridad y las responsabilidades compartidas entre empresas, choferes y organismos de fiscalización, en un contexto en el que la confianza de los usuarios vuelve a quedar en el centro de la escena.

