San Lorenzo se queda sin técnico y define el futuro inmediato

NewsITe
San Lorenzo de Almagro volvió a sacudirse en lo futbolístico: Gustavo Álvarez dejó de ser el entrenador del plantel profesional y abrió un nuevo capítulo de incertidumbre en el club de Boedo, que atraviesa un proceso de reorganización institucional tras las elecciones del 30 de mayo.
Según pudo saber Noticias Argentinas, la dirigencia azulgrana resolvió que Walter Perazzo, actual coordinador de la estructura de fútbol profesional, asuma de manera interina mientras se define al reemplazante definitivo. La decisión llega pocas semanas después de que el propio Álvarez hubiera sido ratificado por la nueva conducción del fútbol, integrada por Perazzo, Guillermo Franco y Martín Saric.
Detrás de la salida se mencionan diferencias futbolísticas con la cúpula dirigencial, encabezada por Marcelo Culotta, que terminó por sellar el final del ciclo. El entrenador había llegado con la expectativa de encauzar deportivamente a un San Lorenzo golpeado por campañas irregulares y cambios permanentes en el banco de suplentes.
Un ciclo breve en medio de la transición política
El paso de Álvarez por el club se dio en un contexto de cambio de autoridades y reordenamiento interno. Con la nueva conducción recién asumida, el DT buscó imprimir su idea de juego, pero los resultados y el clima puertas adentro no acompañaron. En un escenario de alta exigencia por parte de los hinchas, cualquier tropiezo pesa el doble.
La salida del técnico reaviva la discusión sobre la falta de estabilidad en el proyecto deportivo de San Lorenzo. En los últimos años, el club cambió en reiteradas ocasiones de entrenador, sin lograr consolidar un modelo a largo plazo que permita pelear con continuidad en los primeros planos del fútbol argentino.
El rol de Perazzo y los pasos a seguir
- Walter Perazzo tomará el mando del plantel profesional de forma interina.
- La dirigencia, con Culotta al frente, trabaja en una lista de candidatos para el cargo.
- La decisión final buscará acompañar el plan de reordenamiento deportivo e institucional.
La salida de Álvarez expone nuevamente la necesidad de un proyecto estable en San Lorenzo, que logre alinear dirigencia, cuerpo técnico y plantel en una misma dirección.
Mientras tanto, el equipo deberá afrontar los próximos compromisos con Perazzo a la cabeza y la presión habitual de un grande del fútbol argentino. El próximo técnico llegará con un reto claro: darle identidad y continuidad a un proyecto que le devuelva a San Lorenzo la competitividad perdida en medio de su convulsionado presente institucional.

