Según el Registro Penal de Violencia Familiar y de Género (REVIFAG), en lo que respecta al Departamento Judicial de San Nicolás en el último período interanual de enero a mayo, las causas por violencia de género aumentaron alrededor del 10 por ciento. La estadística es aún más contundente si se compara el crecimiento de este tipo de delitos en el mismo lapso desde 2023: la suba es del cien por ciento, de 933 a 1875, en los primeros cinco meses del año.

De la Redacción de EL NORTE
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En el Departamento Judicial de San Nicolás, se registra un incremento constante de las causas por violencia de género. En el último período interanual enero-mayo, aumentaron alrededor del 10 por ciento. La estadística es aún más contundente si se compara el crecimiento de este tipo de delitos en el mismo lapso desde 2023: la suba es del cien por ciento, de 933 a 1875, en los primeros cinco meses del año.
Entre enero y mayo de 2024, 1591 fueron las denuncias de este tipo. Y en el mismo lapso de 2025, 1691. Los números incluyen a Baradero y San Pedro.
Los datos fueron proporcionados por la Secretaría de Violencia de Género y Familiar dependiente de la Fiscalía General, ante la consulta de EL NORTE. Se desprenden del Registro Penal de Violencia Familiar y de Género (REVIFAG).
Las estadísticas se refieren a las denuncias recibidas o intervenciones registradas por el organismo en materia de violencia de género y violencia familiar durante el período indicado. Comprenden situaciones vinculadas a violencia de género y familiar, así como otras formas de violencia contempladas por la normativa vigente, según los casos que ingresan.
EN LA PROVINCIA
Un informe del Ministerio Público de la provincia de Buenos Aires –presentado en marzo pasado– reveló que durante 2025 se registraron 146.046 procesos penales vinculados a violencia familiar y de género, lo que representa el 14,1% del total de causas iniciadas en la justicia penal provincial. La mayoría de los femicidios ocurrieron en viviendas y en más del 60% de los casos el agresor era o había sido pareja de la víctima.
Los datos surgen del REVIFAG, que reúne las investigaciones judiciales relacionadas con este tipo de delitos, además de los expedientes abiertos por muertes violentas de mujeres y de mujeres trans o travestis. El relevamiento también identificó 74 procesos penales por femicidio que dejaron un saldo de 78 víctimas fatales. Esa cifra representa el 60,5% del total de homicidios de mujeres registrados en la provincia durante el mismo período, lo que confirma que la violencia de género continúa siendo el principal motivo detrás de las muertes violentas de mujeres.
Para elaborar el informe, los especialistas analizaron todos los expedientes iniciados en 2025, en los que se investigaron muertes violentas de mujeres, más allá de la calificación jurídica inicial. Posteriormente, cada caso fue examinado para detectar indicadores de violencia de género y determinar si correspondía incluirlo dentro de la categoría de femicidio.
DELITOS
En cuanto a la tipología de los delitos denunciados, las amenazas encabezaron la lista con el 27,7% de las causas, seguidas por las lesiones con el 24,5%. También se registró una proporción significativa de desobediencia de medidas judiciales, que representó el 12,3% de los expedientes. Otros delitos incluidos en el registro fueron el abuso sexual, que concentró el 7,8% de las denuncias, y los daños contra la propiedad, con el 5,5%.
El informe ofreció, además, una radiografía de los femicidios acontecidos durante el último año. Las 78 víctimas registradas equivalen a una tasa anual de 0,88 cada cien mil mujeres en la provincia de Buenos Aires.
Uno de los rasgos más destacados del análisis es el lugar donde se produjeron los hechos. El 85,9% de los femicidios sucedieron dentro de una vivienda, lo que evidencia el fuerte vínculo entre este tipo de crímenes y el ámbito doméstico.
Los femicidios también dejaron un fuerte impacto en los entornos familiares. El informe señala que al menos 83 hijos e hijas quedaron como víctimas indirectas del asesinato de sus madres, de los cuales 46 son menores de edad.
En relación con los agresores, el 58% tenía entre 18 y 40 años al momento del hecho. Asimismo, se registraron 13 casos en los que el autor del femicidio se suicidó inmediatamente después de cometer el crimen. El informe advirtió, asimismo, sobre una tendencia sostenida en el tiempo. Entre 2015 y 2025, más de mil mujeres fueron asesinadas en la provincia de Buenos Aires en hechos vinculados a violencia de género. En total, se registraron 1010 víctimas en ese período.
Desde el Ministerio Público señalaron que la publicación del informe busca “transparentar la magnitud y características de estos gravísimos delitos que preocupan a toda la sociedad y sus instituciones”. Según explicaron, el objetivo es acercar información cuantitativa sobre la violencia familiar y de género en el ámbito penal, de modo de contribuir al diseño de políticas públicas basadas en evidencia para prevenir y abordar este fenómeno.
FEMICIDIOS

Esta semana, las manifestaciones federales por Ni Una Menos pusieron en agenda la problemática de los femicidios, más aún ante los recientes casos de Agostina Vera, Dulce Candia y Noelia Romero. En San Nicolás, la marcha del miércoles pasado también fue multitudinaria.
Según un nuevo informe elaborado por el Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano” de La Casa del Encuentro, entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026 se registraron 3424 víctimas fatales por violencia de género.
Uno de los aspectos que expone el informe es que muchos de los femicidios estuvieron precedidos por situaciones de violencia ya conocidas por el entorno o incluso por el sistema judicial. Según el relevamiento, 436 víctimas habían realizado denuncias previas contra sus agresores y 188 femicidas contaban con medidas cautelares de protección vigentes al momento de cometer los crímenes.
La información vuelve a poner el foco sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, asistencia y protección para quienes atraviesan situaciones de violencia.
DESARTICULACIÓN NACIONAL
Tras las multitudinarias movilizaciones que tuvieron lugar a lo largo y ancho del país el pasado miércoles –en las que se denunció la persistencia de la violencia de género en la Argentina, donde hay un femicidio cada 31 horas–, la actual senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, dijo que los crímenes por violencia de género se redujeron un 25% en los últimos dos años. La exministra de Seguridad también se refirió al femicidio de Agostina Vega, la menor de 14 años que la semana pasada fue asesinada en la ciudad de Córdoba, y señaló que en este caso hay un “asesino con nombre y apellido” (Claudio Barrelier): “No son todos los hombres, ni las políticas del Gobierno, ni el capitalismo. Es una persona concreta. La responsabilidad es individual y la pena también”. La publicación de la senadora fue citada por el presidente Javier Milei, quien aseguró que era una “masterclass” (clase magistral).
La directora del observatorio «Mercedes Pagnutti», Norma López, analizó por su parte: “Los números hablan de las estructuras de desigualdad que tenemos desde hace tiempo. Me preocupa la mirada que hoy existe para consolidar los discursos de odio y la violencia machista a partir de fortalecer al patriarcado. Hay una decisión política del Gobierno nacional, en un clima de época que va contra los derechos y la dignidad de las personas, al tiempo que las mujeres y diversidades somos constantemente atacadas por el presidente de la Nación”. Los datos se dan en medio del desmantelamiento de la estructura del Estado, sobre todo el nacional. Teníamos la línea gratuita de asistencia 144 que quedó reducida al mínimo, y también distintos programas para prevenir la violencia y asistir a las víctimas y a los niños que quedaban huérfanos de su madre. Vemos que todas las miradas que está llevando adelante el Gobierno nacional son para garantizar las desigualdades”, apuntó.
El Equipo Latinaomericano de Justicia y Género (ELA) observó que “hay una disminución de casos de femicidios en algunas jurisdicciones, centralmente la provincia de Buenos Aires, donde pasaron de 98 en 2024 a 78 en 2025 (20 casos menos)”. Y notó que se trata de una de las provincias que “mantiene jerarquizadas las medidas de prevención y atención de la violencia de género”.
El panorama a nivel nacional no es el mismo, dado que el Gobierno desarticuló los organismos que abordan estas problemáticas al mismo tiempo que manifestó su desacuerdo con la figura penal de femicidio.
INFORME DEL MINISTERIO DE MUJERES BONAERENSE
La violencia machista se recrudeció en los últimos dos años: «La respuesta no puede ser el negacionismo»
Un informe elaborado por el Ministerio de Mujeres y Diversidad bonaerense identificó “un escenario de recrudecimiento y complejización” de la violencia de género en el período 2024-2025. La presentación de esta semana fue encabezada por la titular del área, Estela Díaz, en la antesala de las movilizaciones por el 11º aniversario de Ni Una Menos. La cartera analizó los datos relevados por el Registro Único de Casos de Violencia de Género (RUCVG), junto con la información producida por las distintas áreas del Ministerio y los testimonios de equipos territoriales y especializados.
El trabajo pone en evidencia “las transformaciones en materia de género en un contexto marcado por el deterioro de las condiciones de vida”, como consecuencia de las políticas del Gobierno nacional, y la creciente legitimación de discursos de odio promovidos por sus principales referentes.
El Ministerio bonaerense consideró que, si bien ocurrió “una disminución relativa de los femicidios y travesticidios en PBA entre 2024 y 2025”, con 20 casos menos, sucedieron severas “transformaciones en las dinámicas que asumen las violencias extremas” que no pueden pasar desapercibidas.
Los casos de agresiones sexuales aumentaron un 8 por ciento respecto de 2024, al pasar de 469 episodios a 508 solo en la provincia de Buenos Aires.
Los casos de violencia extrema afectan no solo a la víctima directa, sino también al grupo familiar o vincular. Casi el 70 por ciento de los hijos o hijas de las víctimas presenciaron los hechos de violencia. También se registran situaciones de violencia vicaria, en la cual el agresor usa a los niños como forma de control o agresión hacia las mujeres.
Por otra parte, resaltaron: “La violencia digital crece aceleradamente en más del 75 por ciento interanual”.
“Los datos muestran un deterioro de las condiciones materiales de vida en las víctimas: mayor precarización laboral asociada a la caída del empleo formal y a la creciente dificultad para acceder a trabajos con derechos y a la protección social. Esto propulsa en muchos casos el endeudamiento de los hogares y la dependencia económica hacia los agresores”, indicaron.
Por último insistieron en que “la violencia de género no es un fenómeno aislado e individual ni explicable por una única causa”, sino “una problemática estructural que se entrelaza con las desigualdades sociales, económicas, territoriales y culturales, por lo que, aseveraron, “la respuesta no puede ser el negacionismo y la indiferencia que impone el Gobierno nacional“.

