El Grupo G se prepara para el Mundial 2026

NewsITe
El Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026 está a la vuelta de la esquina y el Grupo G asoma como uno de los más curiosos por la combinación de historias, realidades y estilos de juego. Bélgica, Egipto, Irán y Nueva Zelanda buscarán dejar su marca en la vigesimotercera edición de la Copa del Mundo, cada una con antecedentes muy distintos en la máxima cita del fútbol.
Bélgica llega con la responsabilidad de reafirmar su lugar entre las potencias. Después de alcanzar un histórico tercer puesto en Rusia 2018, la llamada “generación dorada” sufrió un fuerte golpe en Qatar 2022, donde quedó eliminada en la fase de grupos. Con 14 participaciones mundialistas, el seleccionado europeo tiene tradición y figuras para pelear arriba, y cuenta con goleadores emblemáticos como Marc Wilmots y Romelu Lukaku, ambos con cinco tantos en Mundiales.
La Selección belga también se distingue por su versatilidad ofensiva: en Brasil 2014, por ejemplo, alcanzó los cuartos de final con seis goles convertidos por seis futbolistas distintos, lo que reflejó un plantel largo y competitivo. De cara a 2026, buscará rearmarse tras el recambio generacional y sostener su protagonismo en la élite.
Egipto e Irán, entre la historia y la búsqueda del salto
Egipto, uno de los grandes nombres del fútbol africano, intentará volver a los primeros planos tras quedarse afuera de Qatar 2022. Acumula tres participaciones en Mundiales y su mejor actuación fue en Italia 1934, cuando alcanzó los octavos de final en una edición sin fase de grupos, un formato muy diferente al actual. En aquella Copa del Mundo se jugaban directamente rondas eliminatorias, algo que solo se repitió en Francia 1938.
Con figuras contemporáneas como Mohamed Salah, que comparte el récord de máximo goleador egipcio en Mundiales con Abdulrahman Fawzi (dos tantos cada uno), el conjunto africano buscará combinar su rica tradición continental con un rendimiento que le permita, al menos, superar la primera rueda.
Irán, por su parte, se ha transformado en un habitué de las últimas Copas del Mundo: suma seis participaciones y no faltó a ninguna de las últimas tres ediciones. Si bien nunca superó la primera ronda —en Argentina 1978, Francia 1998, Alemania 2006, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022 se despidió en fase de grupos—, ha demostrado ser un rival incómodo.
Un dato llamativo se dio en Rusia 2018, cuando el seleccionado iraní quedó eliminado pese a tener la misma cantidad de puntos, e incluso una mejor diferencia de gol, que la Argentina, que sí logró avanzar a los octavos de final en el Grupo D. Ese antecedente habla de un equipo competitivo, ordenado y capaz de complicar a cualquier rival.
Nueva Zelanda, la Cenicienta del grupo
La cuarta integrante del Grupo G será Nueva Zelanda, que retorna a la Copa del Mundo por primera vez desde Sudáfrica 2010. Será su tercera participación, luego de decir presente también en España 1982. En ambas oportunidades, su techo fue la fase de grupos: en 1982 perdió los tres partidos, mientras que en 2010 sumó tres empates, sin derrotas pero tampoco triunfos.
El combinado oceánico aún no registra victorias mundialistas, pero se caracteriza por su espíritu combativo. Además, en los últimos años ganó notoriedad en redes sociales gracias a jugadores como el defensor Tim Payne, convertido en una curiosidad global luego de que un influencer argentino lo señalara como uno de los futbolistas con menos seguidores en Instagram entre los participantes de la Copa.
Con este mix de una selección europea de peso, dos equipos con recorrido intermitente pero sostenido y una sorpresa oceánica, el Grupo G se perfila como un escenario ideal para las historias inesperadas que suele dejar cada Mundial. El desarrollo en Norteamérica 2026 dirá quién capitaliza mejor su historia y quién escribe un capítulo inolvidable.

