Del cuarto adolescente a dirigir una agencia internacional
NewsITe
A los 23 años, el platense Juan Bautista Roig encarna una nueva generación de influencers y emprendedores digitales argentinos que hicieron de internet mucho más que una vidriera: la transformaron en una herramienta para construir negocios globales, viajar por el mundo y generar comunidad. Con más de medio millón de seguidores y más de 30 países recorridos, su historia trasciende el simple fenómeno de redes sociales.
En diálogo con distintos medios, Roig suele explicar que su recorrido comenzó mucho antes de Instagram o TikTok. De adolescente, se dedicaba a pequeños emprendimientos: comprar y vender ropa traída de Estados Unidos, pulseras, artículos coleccionables y todo aquello que pudiera representar una oportunidad comercial. Esa curiosidad inicial por los negocios fue el germen de lo que luego se convertiría en una carrera internacional.
El punto de quiebre llegó cuando entendió el potencial del mundo digital. “Las redes sociales no tenían techo. Podía generar impacto desde cualquier lugar del mundo, trabajar con personas de distintos países y construir una vida alineada con mis valores”, contó en una entrevista con el periodista Juan Etchegoyen. Desde entonces, decidió apostar fuerte a la creación de contenido, al networking y a la marca personal.
Una agencia en Miami y clientes en varios mercados
Con esa visión, Roig fundó Cancunjbr LLC, una agencia de marketing registrada en Miami, Florida. En su primer año, la firma trabajó con más de 200 clientes y hoy gestiona de forma simultánea campañas para más de 50 marcas. El foco está puesto en marketing digital, publicidad en Meta, posicionamiento de marca, estrategia de contenidos y crecimiento comercial para empresas que buscan escalar su presencia en diferentes mercados.
El joven emprendedor asegura que gran parte de sus oportunidades surgieron de las relaciones que fue tejiendo alrededor del mundo. En sus viajes por América Latina y otras regiones se formó en temas como estructuras empresariales, fiscalidad internacional, residencias, inversiones y desarrollo inmobiliario, muchas veces de la mano de empresarios y profesionales consagrados.
“Muchas de las cosas más valiosas que aprendí no vinieron de una universidad, sino de las personas que fui conociendo en el camino”, sostiene Roig. Esa filosofía lo llevó a participar de eventos exclusivos en ciudades como Nueva York, ser invitado a celebraciones privadas, viajar en primera clase y compartir espacios con ejecutivos que manejan negocios multimillonarios.
El golpe del robo y la importancia de los valores
El ascenso no estuvo exento de momentos críticos. En una de las etapas de mayor crecimiento económico, Roig sufrió un violento robo en el que perdió dinero en efectivo, joyas, dispositivos electrónicos y una parte importante de sus fondos digitales. Lejos de quedarse en la anécdota policial, él mismo transformó el episodio en un aprendizaje profundo.
“Aprendí que lo importante no es lo que tenés, sino quién sos cuando te toca reconstruirte. Ahí es donde aparecen los valores”, reflexiona el emprendedor.
Hoy, además de su agencia, lidera una comunidad de más de 400 emprendedores de distintos países que intercambian experiencias sobre negocios digitales, marca personal, comercio, desarrollo personal, networking, esquemas fiscales y crecimiento profesional. Desde su mirada, la clave está en combinar conocimiento técnico con una red de contactos sólida y una identidad auténtica en redes sociales.
El caso de Juan Bautista Roig refleja una tendencia creciente en la Argentina y en el mundo: influencers que, lejos de quedarse solo en la exposición mediática, construyen empresas, generan empleo y se convierten en referentes para jóvenes que buscan diseñar una vida profesional sin fronteras geográficas.


