Yanina Latorre recordó el difícil momento que atravesó en 2017 luego de que saliera a la luz la infidelidad de Diego Latorre. La conductora contó que en aquel momento sintió que necesitaba ayuda profesional, pero explicó qué temor le impidió comenzar terapia.

La conductora volvió a referirse a uno de los episodios más delicados de su matrimonio con Diego Latorre. Durante su programa radial en El Observador (FM 107.9), Yanina habló sobre cómo atravesó la exposición pública que generó la infidelidad de su marido y reconoció que hubo un aspecto que resultó especialmente difícil para ella: no tener con quién hablar sobre lo que estaba viviendo.
“En su momento, con todo lo que me pasó con Diego, tuve ganas de hablar con alguien”, recordó. Según explicó, terminó enfrentando el conflicto prácticamente sola mientras intentaba proteger a sus hijos, continuar trabajando y acompañar a su esposo, quien sí decidió recurrir a terapia.

El temor que le impidió comenzar terapia
Latorre reconoció que evaluó buscar ayuda profesional, aunque finalmente desistió debido a la desconfianza que le generaba su exposición pública. Su principal temor era que detalles privados de su vida terminaran trascendiendo fuera del consultorio.
La conductora aseguró que, pese a conocer el carácter profesional y confidencial de una terapia, sentía que no podría hablar con libertad. Incluso planteó que probablemente terminaría seleccionando qué contar y qué mantener en reserva, algo que para ella le quitaba sentido a iniciar un tratamiento.
“Yo hubiera necesitado una oreja”, reconoció al recordar aquella etapa. También explicó que la imagen pública que proyecta no necesariamente coincide con la manera en que maneja los problemas personales más delicados. “Parece que hablo mucho, soy autorreferencial, pero yo de mis cosas complicadas no hablo nunca ni se las cuento a nadie”, señaló.
Cómo atravesó el escándalo con Diego Latorre
Al reconstruir lo ocurrido, Yanina sostuvo que decidió continuar con sus obligaciones y preservar especialmente a sus hijos. También destacó que acompañó a Diego mientras él buscaba ayuda profesional para afrontar la crisis matrimonial.
La conductora explicó que aquella experiencia reforzó su tendencia a mantener determinados asuntos dentro de su círculo más íntimo. Incluso afirmó que existen cuestiones personales que no comparte con su propia madre.
A casi una década de aquel episodio, Latorre admitió que en distintos momentos sintió la necesidad de hablar con alguien, aunque el temor a perder el control sobre su intimidad terminó pesando más. Por ese motivo, nunca llegó a iniciar la terapia que había considerado durante la crisis.


