Wimbledon endurece reglas y deja afuera a los influencers

NewsITe
En una decisión que marca posición en el debate sobre el rol de las redes sociales en el deporte profesional, la organización de Wimbledon resolvió que, desde su próxima edición, no otorgará acreditaciones de prensa a influencers y creadores de contenido. La medida busca preservar el clima de concentración y respeto tradicional del torneo, considerado el Grand Slam más conservador del circuito.
Según pudo saberse en Inglaterra, la determinación se tomó tras los reiterados episodios registrados en el US Open, donde el comportamiento de parte del público —en especial, algunos influencers dedicados a generar contenido en las tribunas— generó fuertes quejas por parte de los tenistas. Ante ese escenario, el torneo londinense optó por anticiparse y fijar un límite claro.
Fundado en 1877 y único Grand Slam que aún se disputa sobre césped, Wimbledon se caracteriza por un reglamento estricto que incluye desde el clásico código de vestimenta blanco hasta normas muy cuidadas de comportamiento en las gradas. Para la organización, la presencia de equipos de filmación improvisados, luces y sesiones de fotos en plena acción deportiva contradice el espíritu del certamen.
Las quejas que encendieron la alarma en el circuito
En el actual US Open, varios jugadores se manifestaron incómodos con el clima en las tribunas. La japonesa Naomi Osaka llegó a sufrir la interrupción de su partido de primera ronda ante la rusa Anastasia Zakharova por molestias provocadas desde el público, entre ellas el uso de aros de luz y dispositivos de grabación que alteraron el normal desarrollo del juego.
De acuerdo con lo informado desde Inglaterra, en Wimbledon las fuerzas de seguridad no solo estarán habilitadas para negar el ingreso con ciertos elementos, sino también para confiscar objetos como los mencionados aros de luz cuando interfieran con el partido. El objetivo es reducir al mínimo las distracciones visuales y sonoras para los jugadores.
Un límite al show en las tribunas
En distintos testimonios, las figuras del circuito remarcaron que, si bien la mayor exposición puede ayudar a popularizar el tenis, es necesario “gestionar mejor” la convivencia entre espectáculo, redes sociales y deporte profesional. Osaka pidió respetar los códigos básicos de la disciplina, apelando a la “mera cortesía” hacia quienes compiten al máximo nivel.
En la misma línea, el francés Adrian Mannarino cuestionó cierta permisividad en el US Open, donde —según relató— el público puede moverse en las tribunas incluso durante los puntos, algo sancionado en la mayoría de los torneos. El jugador sostuvo que la situación “no es lo mejor para el tenis en general” y describió un ambiente cada vez más ruidoso, con olores y movimientos constantes, que comparó con “un zoológico”.
Qué puede cambiar para el futuro de los torneos
- Wimbledon se perfila como el Grand Slam más restrictivo frente a la influencia de las redes sociales en las canchas.
- Los influencers no contarán con acreditaciones oficiales ni trato de prensa en la próxima edición.
- Las fuerzas de seguridad tendrán margen para retirar elementos que distraigan a los jugadores.
- El debate sobre hasta dónde permitir el show en las tribunas podría extenderse a otros torneos del circuito.
“Hay olor a marihuana en la cancha, ruidos en todos lados. La verdad que se está convirtiendo de a poco en un zoológico”, advirtió el francés Adrian Mannarino sobre la atmósfera en el US Open.
Con esta medida, Wimbledon busca diferenciarse del certamen neoyorquino y enviar una señal al resto del circuito: el espectáculo y la difusión del tenis a través de redes sociales son bienvenidos, pero no a costa de la concentración de los jugadores ni del respeto por las normas históricas del deporte.

