Vero Lozano analizó el desembarco de Vicky Xipolitakis en la cocina de Ariel

NewsITe
La llegada de Vicky Xipolitakis al programa Ariel en su Salsa sigue generando comentarios en la televisión argentina. Esta vez fue Vero Lozano, quien la tuvo durante años en Cortá por Lozano, la que salió a dar su mirada sobre el desembarco de la mediática en el ciclo culinario de Ariel Rodríguez Palacios.
En diálogo con el programa Intrusos, Lozano fue consultada por las repercusiones que viene causando el estilo desbordante de Xipolitakis frente a cámaras. Lejos de sumarse a las críticas, la conductora analizó el contexto de un equipo ya consolidado y la dificultad que implica para cualquier figura sumarse a un grupo con dinámica propia y públicos hábitos establecidos.
Vero remarcó que, cuando alguien se incorpora a un elenco con funcionamiento aceitado, es clave encontrar la forma de integrarse sin romper el clima general del envío. Sin embargo, destacó que el aporte de Xipolitakis se vincula justamente con su frescura y su costumbre de alterar el orden tradicional de los formatos televisivos, algo que también se está viendo en la cocina de Ariel.
El estilo de Vicky y el recuerdo de una anécdota explosiva
Al describir a la nueva incorporación del ciclo, Lozano sostuvo que la ve “muy bien” en su flamante rol y la definió como una figura “fresca” que introduce un toque de caos dentro del estudio. Según explicó, ese desorden simpático modifica la rutina habitual del programa y genera situaciones inesperadas que pueden resultar atractivas para la audiencia.
Con su característico tono humorístico, Vero también evocó una anécdota del pasado para graficar el particular vínculo de Xipolitakis con el cuerpo y el movimiento. Recordó que en una oportunidad, en medio de un baile, llegó a fracturar a Paola Juárez, lo que utilizó como ejemplo para señalar que Vicky es “peligrosa” en un entorno donde conviven fuego, aceite caliente y desplazamientos constantes entre mesadas y hornallas.
Defensa pública y desdramatización de los rumores
Lejos de condenar el comportamiento de la mediática, Lozano defendió las actitudes de su ex panelista y remarcó que, en realidad, fueron parte del motivo por el cual fue convocada al ciclo gastronómico. “La llamaron por su personalidad, no para que sea estructurada”, fue la idea que dejó entrever, subrayando que su estilo descontracturado forma parte del ADN del personaje.
En paralelo, la conductora aprovechó para bajar el tono a las versiones de conflicto con Wanda Nara, otra de las figuras fuertes del medio. Contó que intercambiaron mensajes con la intención de coordinar un encuentro informal para tomar algo acompañado de masitas y cerró el comentario con una broma, aclarando que, por las dudas, no serían “de Yiya Murano”.
Lozano sostuvo que a Xipolitakis la convocaron por su personalidad desbordante y que su aporte pasa por la frescura y el desorden simpático que genera en pantalla.
Con este respaldo público, Vero Lozano se desmarca de las críticas más duras y se ubica del lado de quienes valoran a Vicky Xipolitakis como generadora de contenido y de momentos televisivos imprevisibles, justo en un formato donde la cocina y el entretenimiento comparten el protagonismo.

