La Asamblea Nacional vuelve a tratar el proyecto de ley que podría beneficiar a cientos de detenidos por causas políticas, en medio de reclamos de familiares y la atención de organismos internacionales sobre el desenlace del debate.

La Asamblea Nacional de Venezuela retomó este jueves el debate sobre un proyecto de ley de amnistía que podría determinar en las próximas horas la liberación de cientos de personas encarceladas por motivos políticos, en un contexto de fuerte presión social y controversias políticas en el país caribeño.
El texto en discusión —oficialmente denominado Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática— ya había obtenido la aprobación en una primera lectura el 5 de febrero, pero quedó pendiente de sanción definitiva tras plantearse diferencias internas sobre sus alcances y criterios de elegibilidad.
Familiares de detenidos mantienen desde días atrás protestas y huelgas de hambre en distintos puntos de Caracas para exigir la liberación completa de sus seres queridos, en muchos casos privados de libertad por expresarse contra el Gobierno o participar en manifestaciones. Las movilizaciones se unen a críticas de organizaciones de derechos humanos que advierten que miles de personas podrían quedar excluidas del beneficio si el texto final mantiene ciertas limitaciones.
Según estimaciones de grupos como Foro Penal, aún permanecen más de 600 detenciones por motivos políticos en Venezuela, a pesar de una serie de liberaciones parciales en las últimas semanas. El avance de la ley —si se aprueba tal como está planteada— permitiría excarcelar a personas detenidas desde finales de la década de 1990 en adelante, aunque podría incluir requisitos como la presentación ante tribunales o excluir a quienes estén en el exterior.
El debate legislativo se produce en medio de un escenario político complejo, marcado por la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro por autoridades estadounidenses en un operativo contra el narcotráfico y un giro en la política interna que incluye mayor atención a demandas de justicia y libertad de expresión.
La aprobación final de la amnistía es vista tanto como un paso potencial hacia la descompresión de tensiones internas como un punto de inflexión en la política venezolana, con efectos directos sobre opositores, activistas y figuras de la sociedad civil que permanecen detenidos por causas consideradas políticas.

