Vecinos de Pérez Millán denunciaron a un grupo de jóvenes que rompió cámaras de seguridad y generó temor en la comunidad, mientras reclaman mayor presencia policial y medidas preventivas.

La localidad de Pérez Millán atraviesa momentos de preocupación e indignación luego de un nuevo episodio de vandalismo registrado durante el último fin de semana. Vecinos y comerciantes denunciaron que un grupo de al menos cinco jóvenes recorrió distintas calles del pueblo con el único objetivo de causar daños en la vía pública. Entre los hechos más graves se encuentra la rotura de cámaras de seguridad instaladas en el frente de varios comercios, un ataque que generó malestar y temor en la comunidad.

La destrucción de cámaras de seguridad despierta especial preocupación. Para muchos, no se trata de simples actos de travesura sino de una modalidad que podría estar vinculada a posibles hechos delictivos futuros. “Romper las cámaras es dejarnos a ciegas. No es casualidad que apunten directamente a los equipos que nos protegen”, advirtió un comerciante que sufrió daños en su local.
El enojo de la comunidad se hace cada vez más visible. Vecinos señalan que el esfuerzo cotidiano por mantener seguro y ordenado al pueblo se ve desalentado cuando no hay un acompañamiento claro de las autoridades. “Necesitamos representantes presentes, que escuchen, que actúen y que dejen de mirar para otro lado frente a una realidad que todos sufrimos”, reclamaron.
La denuncia correspondiente ya fue radicada ante la comisaría local. Sin embargo, los damnificados cuestionan la falta de medidas concretas para prevenir este tipo de situaciones y exigen un plan de acción que incluya mayor presencia policial, patrullajes preventivos y programas de contención para los jóvenes.

